Buenos Aires — El destino final al que se trasladaron las reservas de oro del Banco Central argentino (BCRA) volvió a enfrentar al gobierno de Javier Milei con parte de la oposición durante la última semana. Tal como ocurrió en 2024, dirigentes opositores cuestionaron a Santiago Bausili, titular de la autoridad monetaria, por la operación de sacar lingotes de oro del país e incluso pusieron en duda que estén depositado en el Banco Internacional de Pagos (BIS), como informó el funcionario. Luego de que Bausili dijera expresamente el miércoles pasado que el oro “se trasladó y se depositó en el BIS, en Suiza, que es donde sigue estando”, los senadores peronistas Juliana Di Tullio, Florencia López y Martín Soria aseguraron que los lingotes estarían almacenados físicamente en Londres, en momentos en que la tensión entre Argentina y el Reino Unido escaló con fuerza luego de que el Gobierno argentino anunciara sanciones a empresas que busquen extraer petróleo de las Islas Malvinas. La acusación llegó incluso a la Justicia: los senadores mencionados denunciaron penalmente al presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y a Bausili por presunto incumplimiento de deberes de funcionario público, abuso de autoridad y malversación de caudales públicos.
VER MÁS: El oro del BCRA abre un nuevo frente entre el Gobierno y la oposición argentina ¿Dónde está el oro del BCRA? Según pudo saber Bloomberg Línea de una persona con conocimiento directo del asunto, que pidió reserva, el oro está depositado en dos sitios: las bóvedas del BCRA en Buenos Aires y el BIS, con sede en Basilea, Suiza. Pero además, la persona añadió que el Banco Central argentino no tiene una cuenta en el Bank of England, sino en el BIS. Esa distinción, subrayó, es relevante porque implica que mientras los detalles de la cuenta del BCRA en el BIS reflejan esa posición en oro, eso no podría ocurrir en el Banco de Inglaterra dado que la entidad no tiene una cuenta allí.
Otra persona familiarizada con el asunto, que pidió reserva por no estar autorizada a discutir públicamente el asunto, añadió que incluso si los lingotes de oro del BCRA estuviesen físicamente en las bóvedas del Banco de Inglaterra, como denuncian senadores de la oposición, eso no quitaría que están depositados en una cuenta del BIS, volviendo inconducente la discusión respecto del sitio en donde quedaron almacenados ante el concepto de fungibilidad. Para graficarlo, esa persona comparó esa dinámica con lo que ocurre cuando una persona deposita dinero en un cajero automático o una sucursal de un banco. Independientemente de dónde quede físicamente ese dinero, dijo, lo que verdaderamente importa es donde está depositado. Y en el caso del oro del BCRA, también remarcó que se encuentra depositado en el BIS y no en el Bank of England.
En septiembre de 2024, el Banco Central argentino ya se había referido a las opciones con las que cuenta para administrar sus tenencias en oro. A través de un comunicado titulado ‘Administración de las Reservas de oro del BCRA’, la entidad informó que había completado exitosamente las transferencias de parte de sus reservas en oro entre sus diferentes cuentas y recordó que “desde hace más de una década, el BCRA mantiene las mismas opciones de administración para sus reservas en oro, tanto en formato físico (barras y lingotes) como en formato electrónico (cuentas en el exterior)”. La historia reciente de la Argentina suma otro argumento relevante respecto de esa distinción. Ocurre que el Banco Central concentra sus operaciones internacionales en el BIS desde hace más de una década, después de que el juez estadounidense Thomas Griesa embargara en enero de 2010 una cuenta del BCRA en la Reserva Federal de Estados Unidos.
En julio de ese mismo año, el Tribunal Federal de Suiza rechazó de forma definitiva el pedido de embargo por parte de un grupo de fondos de congelar y embargar unos US$1.200 millones que el Banco Central mantenía depositados allí en el BIS al dictaminar que los activos que los bancos centrales extranjeros tienen depositados en el BIS gozan de inmunidad soberana absoluta frente a medidas de ejecución forzosa. Auditorías Desde la oposición han denunciado, además, obstáculos para que la Auditoría General de la Nación (AGN) pudiera completar su revisión de los Estados contables del BCRA correspondientes al ejercicio 2025. La propia AGN le informó la semana pasada a la senadora Di Tullio haber aprobado los estados contables de los ejercicios 2023 y 2024 pero afirmó que la correspondiente a los estados contables de 2025 se encuentra “en proceso de análisis”. “En relación a la trazabilidad de las reservas de oro del Estado Nacional colocadas en el extranjero, se informa que el BCRA ha cumplimentado con la entrega total de la información requerida por esta AGN para realizar dicha evaluación específica. Sin embargo, la información remitida por el BCRA se encuentra aún en proceso de análisis por la demora –más de un año-, incurrida por la autoridad monetaria en dar acceso a la misma”, detalló el escrito que lleva la firma del presidente de la entidad, Juan Manuel Olmos.
Sin embargo, según dijeron a las personas citadas previamente, todas las operaciones vinculadas al oro del BCRA se realizaron en 2024, por lo que esa auditoría de la AGN que resta por completarse no encontrará movimientos distintos a los que quedaron registrados en la auditoría que sí realizó, al igual que PWC, el año previo. Además, una de las personas agregó que una auditoria especial de trazabilidad del oro que realizó la AGN finalizó en junio de este año. Qué dijo Bausili sobre las auditorías y el destino del oro La posición del oro del Banco Central tiene tres niveles de auditoría: una interna, otra externa, que la ha estado haciendo PwC, y una auditoría adicional que hace la AGN. Según dijo Bausili la semana pasada durante una exposición en el Senado, las tres entidades completaron “sin observaciones” las auditorías de los años que lleva a cargo del Banco Central.
En esa misma exposición, el titular del BCRA explicó que hay información que se resguarda del mercado para evitar que el resto de los agentes operen en contra, haciendo más difícil o incluso más costosas las operaciones para la entidad. Aun así, aseguró que todos los movimientos del oro ocurrieron en el 2024 y están “documentados y registrados”. “Respecto del oro, teníamos dos tipos de reservas de oro. El oro físico, que está depositado en las bóvedas del Banco Central, y una porción del oro que está depositado en el BIS, en Suiza, que es el banco de los bancos centrales”, dijo. “Es una jurisdicción que está aprobada por las distintas capas de análisis de los departamentos legales”, agregó. El motivo por el que se transportó ese oro al exterior en 2024, dijo el presidente del BCRA, respondió a una oportunidad que detectó el equipo económico para mejorar la calidad de los lingotes.
Al respecto, dijo que esa calidad depende del momento en que se confeccionan, y que dada la escases del momento, el costo por convertirlos en lingotes de mayor calidad se había reducido. “Tomamos una oportunidad”, marcó antes de comprar lo que ocurre a nivel mundial con el oro con la distinta cotización que se le asigna en Argentina a los billetes de dólares estadounidenses de ‘cara chica’ (más antiguos) de los ‘cara grande’ (más nuevos). “Era óptimo en la administración de la reserva del Banco Central aprovechar esa ventana de oportunidad, y a un costo mucho más bajo del histórico convertir esos lingotes de oro de calidad más baja en oro de calidad más alta”, expresó. Por ese motivo, dijo Bausili, fue que “se trasladó y se depositó en el BIS, en Suiza, y es donde sigue estando”.