Un padre de familia que pagó una campaña publicitaria de apenas 20 dólares para ayudar a su hijo, Mike , a conseguir más visitas en su canal de YouTube ‘Mighty Mike Plays’ terminó con un gasto astronómico por un descuido. El propio padre explicó en un video de Minecraft junto a su hijo, la tarjeta corporativa que tenía asignada por su empresa quedó guardada en la cuenta de Google y el niño comenzó a crear sus propias campañas de anuncios sin supervisión. Tras esto, las campañas acumularon presuntamente 118 mil dólares en gastos durante unas tres semanas, y algunos de los videos de Mike alcanzaron alrededor de 200 mil reproducciones. El hombre descubrió lo ocurrido cuando lo convocaron a una reunión con su gerente y el departamento financiero de su empresa para explicar por qué faltaban 118 mil dólares cargados a la tarjeta corporativa.
En el video, ambos advierten que el canal podría dejar de publicar mientras resuelven la situación con la compañía.