El camino de Resident Evil: Noche Cero fue algo curioso. Su anuncio junto con el hecho de que sería dirigida por Zach Cregger, quien nos dios Barbarian y Weapons, se recibió con bastante emoción. Sin embargo con cada avance y cada declaración del director quedó muy en evidencia que no sería la adaptación definitiva que los fans estaban buscando. Personalmente pensé en darle el beneficio de la duda pensando en que tal vez no sería una buena cinta de la saga de Capcom pero sí una buena experiencia de terror debido a su director.
Tras verla lamento decir que si bien era de esperar que no tuviera nada que ver con estos survival horror, tampoco esperaba la decepción que me llevé. Aquí te digo por qué. ¿De qué trata Resident Evil: Noche Cero? Resident Evil: Noche Cero nos pone a seguir la literal odisea de un mensajero médico llamado Bryan quien recibe un paquete que debe llevar al hospital general de Raccoon City. Sin embargo, en el camino se encuentra con el brote de una arma biológica que convierte a los seres vivos que toca en monstruos sanguinarios.
Así que su simple trabajo de mensajería se convierte en una lucha de supervivencia. Realmente no hay nada más que decir sobre la historia de esta película ya que es extremadamente simple. El objetivo de Bryan se establece desde el principio y en ningún momento cambia ni tiene revelaciones abrumadoras. De hecho es muy predecible ya que sigue los mismos clichés que muchas otras cintas de terror hicieron en el pasado de manera más efectiva.
Lamentablemente para los fans, se cumplen las quejas que tenían desde los primeros avances de la película. Esta producción tiene de Resident Evil sólo el nombre y una que otra migaja visual, por ahí está una máquina de escribir y la caja de munición para escopeta es la misma que en el videojuego, pero no hay nada de la esencia de los juegos. Su historia está total y completamente alejada de lo que es esta saga, pero no hay razón para ello. Su nueva arma biológica no resulta interesante pues prácticamente es lo mismo que vimos en La Cosa de 1982 pero sin el factor sorpresa.
Ni su personaje transmite lo que supuestamente quería el director de ‘mostrar una persona común y corriente’. Resident Evil: Noche Cero nos da una ‘persona común y corriente’ bastante tonta en el protagónico Una de las defensas de Zach Cregger sobre por qué no siguió a los juegos con Resident Evil: Noche Cero fue porque quería mostrar cómo sería una persona común y corriente, no un policía o soldado, enfrentando esa fatídica noche donde todo se fue al infierno y se llenó de monstruos. Sin embargo lo que nos muestra no es una persona común y corriente, sino lo que parece un completo idiota que siempre se salva de milagro. El personaje principal más que una persona real parece una caricatura, una parodia de un protagonista de una historia de terror.
Ninguna de sus decisiones hace sentido y nunca nos explican por qué es tan necio en entregar su paquete. Sobre todo si la historia nos muestra que tiene una esposa embarazada esperándolo. Desde el momento en que ve al primer zombie debería escapar con su amada, pero por alguna extraña razón sigue adelante y enfrentando más peligros. Además Resident Evil: Noche Cero no le da nada de agencia al personaje.
Todo le sucede porque así lo quiere el guion y él sólo se deja llevar por la corriente. Escapa de un zombie simplemente para encontrarse con otro monstruo que casualmente lo perseguirá hasta el que es su siguiente objetivo. Quizás lo peor es la interpretación que le da el actor Austin Abrams al personaje que lo hace ver aún más como un imbécil con todas sus decisiones. Sus diálogos se reducen a decir ‘okay’ a sí solo como para darse valor, siempre preguntarle a zombies si ‘están bien’ a pesar de todo lo que ya vivió y en explicarse a sí mismo, y a la vez a la audiencia, lo que está haciendo.
Sin olvidar sus gritos de terror que más que transmitirnos su terror nos hacen reir por lo exagerados que son. Ya que prácticamente toda la película es seguirlo a él totalmente solo, realmente era necesaria una mejor actuación para cargar esta historia y darle importancia. El actor no logra hacerlo y francamente no te importa si sobrevive o no. De hecho llega un momento en el que dejas de preguntarte si morirá para simplemente preguntarte cuándo lo hará por lo tonto que es.
Más que terror parece una parodia muy mal hecha La estupidez del personaje principal claro que tiene un efecto en el tono de Resident Evil: Noche Cero y convierte esta película en prácticamente una comedia en lugar de una cinta de terror. Todos los momentos de tensión se arruinan ya sea por los gritos del protagonista, sus decisiones idiotas o su nula experiencia con armas de fuego. Incluso los personajes incidentales entran en el mismo rango de capacidades que el protagonista. Parece que Raccoon City estaba habitado por un grupo de idiotas funcionales ya que todos los personajes hacen decisiones igual de tontas que el protagonista simplemente para avanzar la trama.
Umbrella queda reducido de una corporación malvada con los mejores científicos a ser un par de científicos torpes con un grupo de pasantes a su cargo que no tienen las mínimas medidas de cuidado para evitar un desastre bio orgánico. Hasta una miembro de la milicia de Umbrella toma la decisión de perseguir a un monstruo para matarlo siendo que no frenaba su misión o fácilmente pudo ignorarlo. Todo esto, junto con varias bromas hacen que Resident Evil: Noche Cero se sienta como una mal parodia de cintas de terror. Una Scary Movie dedicada enteramente a la saga de Capcom y otras historias sobre virus mortales que se sueltan en poblados indefensos.
Eso sí, con muchos jumpscares baratos y gore para tratar de compensar que no da nada de miedo. ¿Deberías ver Resident Evil: Noche Cero? Resident Evil: Noche Cero confirma que le pusieron el nombre de esta saga a una película totalmente ajena simplemente para atraer audiencias, ya que realmente creo que no funcionaría por su cuenta si se hubiera llamado de cualquier otra forma. Con el nombre al menos generarán curiosidad por este viaje que bien podría llamarse ‘Ernest va a Raccoon City’. No sé si Zach Cregger se durmió en sus laureles tras los óscares que se llevó Weapons, pero esta película se siente como algo hecho ya sea por encargo o simplemente sin ganas.
No cuenta absolutamente nada nuevo y su guion es extremadamente simple sin ningún destello de genialidad. Fuera de algunas tomas no hay nada memorable en Resident Evil: Noche Cero e incluso ya vimos su mejor escena en un State of Play totalmente gratuito. Se siente como una película de terror del montón con dos nombres de alto estatus ligados a ella: el de Zach Cregger y el de la saga de Capcom. De camino a su estreno hubo mucho debate entre fans del director y fans del juego.
Quienes defendían a Zach Cregger decían a los detractores que no la vieran y simplemente se quedaran con los juegos. Creo que debo darles la razón y decirle a todos los fans que mejor se queden con los juegos. Para más contenido de videojuegos, cine y cultura geek, no olvides seguirnos en Google News.