Solidaridad desde Bélgica: cinco toneladas de ayuda para Cuba

Solidaridad desde Bélgica: cinco toneladas de ayuda para Cuba

Un contenedor con unas cinco toneladas de ayuda solidaria, procedente de la localidad de Wetteren, Bélgica, y destinada a Cuba, reúne más de 400 cajas y más de una decena de equipos con una clara concentración en el ámbito sanitario. Para este envío, se reunieron seis ecógrafos, tres aparatos de anestesia para operaciones quirúrgicas, al menos una cama inteligente de última generación, equipos anticuagulantes, aparatos de respiración artificial y que destacan por su valor, tanto financiero como útil en los servicios de salud. El envío incluye, además, material médico estéril, consumibles hospitalarios, productos de higiene y artículos para la atención de pacientes, medios de movilidad y otros recursos de apoyo social. Se trata de un total de unos dos mil 300 sets médicos.

Una primera parte de la donación está destinada directamente a hospitales y servicios de atención sanitaria: sets estériles de sondaje, Hartmann MediSet, material para procedimientos médicos, curas y otros consumibles, destinados a centros en el Occidente cubano. De igual forma, en la carga de cinco toneladas también se incluye vendas, gasas, apósitos, cintas médicas y otros materiales de cura, así como 15 mil guantes de nitrilo y 90 cajas adicionales de material sanitario. Son insumos modestos en apariencia, pero esenciales para sostener la atención cotidiana, como las mascarillas de oxígeno, sistemas de infusión, extensiones intravenosas, llaves de tres vías, catéteres, jeringas, agujas, tubos de succión, resucitadores manuales y material estéril para curas. A ello se suman productos para la infancia —sets médicos para bebés, biberones, chupetes, nebulizadores y artículos de higiene— y pesas para recién nacidos y materiales para personas con necesidades de incontinencia.

También viajan dos sillas de ruedas y seis bicicletas, junto a ropa infantil y adolescente, juguetes y otros artículos de apoyo social. ¿Por qué hacer este esfuerzo? La importancia de esta carga adquiere otra dimensión cuando se observa el contexto en que llegará a Cuba. Un informe presentado ante Naciones Unidas señala que, entre marzo de 2024 y febrero de 2025, las afectaciones atribuidas al bloqueo estadounidense provocaron pérdidas estimadas en 288,8 millones de dólares solo en el sector sanitario, mientras el cuadro básico cubano de 651 medicamentos registraba 364 en falta. El mismo documento describe obstáculos para adquirir medicinas, tecnologías, piezas de repuesto y equipos, incluidos productos que deben buscarse en terceros mercados con mayores costos.

Pero eso fue hasta el año pasado, pues el 2026 comenzó con órdenes ejecutivas que impusieron un bloqueo energético y una amenaza de castigar a empresas que comercien con la isla caribeña. La precariedad no se limita ya a la disponibilidad de medicamentos. En 2026, Naciones Unidas advirtió que la crisis energética afecta hospitales, distribución de agua y servicios esenciales. En mayo pasado, el coordinador residente de la ONU en Cuba señaló que la falta de combustible reducía las capacidades de funcionamiento del sistema sanitario.

Así, las más de 400 cajas y bultos de ropa y equipos que cruzan el Atlántico representan algo más que un listado de mercancías para una aduana: constituyen una acción concreta de solidaridad frente a un intento de estrangulamiento económico por Estados Unidos. Guantes, gasas, catéteres, jeringas, material de oxigenoterapia, productos para bebés, absorbentes y sillas de ruedas adquieren un valor social muy superior al estrictamente comercial cuando faltan recursos básicos. La donación, impulsada desde Bélgica, busca contribuir a aliviar esas necesidades sin perder de vista el problema estructural que las rodea: el impacto de las sanciones y restricciones estadounidenses sobre las condiciones materiales de la vida y la salud en Cuba. ocs/to

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