Dragonfly toma forma: NASA prepara el dron que explorará la mayor luna de Saturno

Dragonfly toma forma: NASA prepara el dron que explorará la mayor luna de Saturno

La NASA avanza con la construcción de Dragonfly, una de las misiones de exploración planetaria más ambiciosas de los próximos años. El vehículo, diseñado para volar de manera autónoma sobre Titán, la luna más grande de Saturn o, completó sus primeras pruebas estructurales y los ingenieros ya comenzaron a instalar sus sistemas mecánicos, eléctricos y térmicos. Su lanzamiento está previsto no antes de 2028. Después deberá realizar un viaje de aproximadamente seis años hasta Saturno antes de descender sobre Titán, donde comenzará una forma de exploración completamente distinta de la utilizada por los tradicionales rovers marcianos.

En lugar de desplazarse lentamente sobre ruedas, Dragonfly podrá volar de un lugar a otro y estudiar regiones separadas por decenas de kilómetros. Un dron del tamaño de un automóvil Dragonfly tendrá aproximadamente cuatro metros de longitud y contará con ocho conjuntos de rotores que le permitirán despegar y aterrizar verticalmente. La propia naturaleza de Titán juega a su favor. Su gravedad es considerablemente menor que la terrestre y su atmósfera es mucho más densa, con una presión superficial cercana a 1,5 veces la de nuestro planeta.

Esa combinación facilita que una aeronave pueda levantar una carga científica importante. Pero existe otro desafío: la energía. Saturno está demasiado lejos del Sol para que los paneles solares sean una solución práctica para una misión de estas características. Por eso, Dragonfly utilizará un generador alimentado por material nuclear, capaz de producir energía durante años independientemente de la iluminación disponible. © NASA Science Youtube.

Sobrevivir a casi 180 grados bajo cero Volar será solamente una parte del problema. La temperatura en la superficie de Titán ronda los -179 °C, mientras que su atmósfera está formada principalmente por nitrógeno y contiene cantidades importantes de metano. Los ingenieros están preparando el vehículo para soportar esas condiciones extremas mediante aislamiento térmico y sistemas capaces de mantener sus instrumentos dentro de temperaturas operativas. Durante 2026, el fuselaje también pasó por ensayos de vibraciones, cargas estructurales y sellado.

La NASA necesita comprobar que podrá resistir el lanzamiento desde la Tierra, el largo viaje interplanetario y la entrada en la atmósfera de Titán. Además, los científicos estudian las vibraciones generadas por sus propios rotores para evitar que produzcan resonancias capaces de afectar los instrumentos. Dragonfly buscará pistas sobre la química anterior a la vida Titán es uno de los lugares más intrigantes del Sistema Solar. Posee ríos, lagos y mares de hidrocarburos líquidos, además de una atmósfera cargada de compuestos orgánicos.

Dragonfly estudiará su geología, atmósfera y composición química con un objetivo especialmente ambicioso: investigar hasta dónde pueden avanzar los procesos de química prebiótica, es decir, las reacciones químicas que pueden producir moléculas relacionadas con los procesos que precedieron al surgimiento de la vida. No significa que la NASA espere encontrar organismos viviendo allí. Titán funciona más bien como un enorme laboratorio natural donde pueden estudiarse condiciones químicas que podrían ayudar a comprender cómo apareció la complejidad molecular en otros mundos. De Huygens a un laboratorio capaz de volar Titán ya fue visitado.

La sonda Huygens, transportada por la misión Cassini, descendió sobre su superficie en enero de 2005 y se convirtió en la primera nave en aterrizar en un mundo del Sistema Solar exterior. Sin embargo, Huygens permaneció en un único punto. Dragonfly cambiará completamente esa estrategia. El nuevo vehículo podrá aterrizar, realizar experimentos y posteriormente volver a despegar para desplazarse hacia otro sitio, repitiendo el proceso en diferentes regiones.

La integración continuará durante 2026 y comienzos de 2027 antes de las pruebas ambientales finales. Si el calendario se mantiene, Dragonfly será trasladado al Kennedy Space Center para prepararse para su lanzamiento. Cuando finalmente llegue a Titán, la NASA no habrá enviado simplemente otro robot a otro mundo: habrá enviado el primer gran laboratorio volador diseñado para recorrer por el aire la superficie de una luna del Sistema Solar exterior. Fuente: EspacioTech.