Con un acto de reconocimiento a alfabetizadores y maestros populares, Nicaragua conmemoró el 46 aniversario de la culminación de la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización; una de las mayores hazañas educativas del país. Asimismo, la actividad reunió a 65 protagonistas provenientes de distintos distritos y municipios, quienes representan a cientos de educadores que continúan llevando la enseñanza de la lectura y la escritura a las comunidades más alejadas. - De su interés: MINED y comunidad estudiantil conmemoran 46 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización “Hoy nos acompañan 65 personas, solo una muestra de los alfabetizadores que están al frente de esta nueva revolución, alfabetizando a nuestra población en general”; expresó Óscar Rivas, delegado educativo. Añadió que el encuentro estuvo dedicado al reconocimiento de quienes realizan una labor solidaria y transformadora. “Vamos a entregar un certificado por ese trabajo arduo que hacen casa a casa, porque es un trabajo de amor”, señaló. También, las autoridades destacaron que la alfabetización trasciende la enseñanza básica; de la lectura y la escritura.
Nicaragua conmemora 46 años de la histórica Cruzada Nacional de Alfabetización “No solo significa que les enseñamos a leer, sino que les damos continuidad para que saquen su primaria”, explicó Rivas. Gracias a este acompañamiento; numerosas personas han logrado culminar sus estudios y desarrollarse profesionalmente. “Tenemos testimonios de licenciados, doctores y abogados que en algún momento no sabían leer ni escribir”, destacó. Durante la actividad también se recordó el impacto histórico de la Cruzada Nacional de Alfabetización de 1980, cuando más de 95 mil brigadistas voluntarios se movilizaron por todo el país para reducir el analfabetismo. Además, Uriel Obando, participante que formó parte de aquella experiencia, compartió que el proceso dejó grandes enseñanzas para la juventud. “Nosotros aprendimos más de lo que enseñamos; convivimos con los campesinos; conocimos sus esfuerzos y entendimos el valor de su trabajo”, relató con nostalgia.
La alfabetizadora Julia Arrieta destacó que cada estudiante representa una oportunidad para cambiar una vida. “Cada estudiante es una historia por descubrir y una oportunidad para transformar vidas”; afirmó. Asimismo, señaló que el aprendizaje debe ir más allá de la enseñanza tradicional. “Debemos buscar estrategias que permitan conocer a cada estudiante; crear espacios seguros y hacerles saber que su opinión puede ser el punto de partida para un nuevo comienzo”, concluyó.