LG pone en duda la revolución de las baterías de estado sólido: el gran obstáculo está en las fábricas

LG pone en duda la revolución de las baterías de estado sólido: el gran obstáculo está en las fábricas

Coches Eléctricos LG pone en duda la revolución de las baterías de estado sólido: el gran obstáculo está en las fábricas Los prototipos de baterías en estado sólido son muy prometedores, pero la producción a gran escala es el inconveniente. LG cree que todavía falta para la llegada masiva de las baterías en estado sólido. Híbridos y Eléctricos 24/08/2026 15:00 Actualizado a 24/08/2026 15:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Las baterías de estado sólido llevan años presentándose como el próximo gran salto tecnológico del coche eléctrico, algo lógico porque, sobre el papel, sus ventajas son difíciles de ignorar: mayor densidad energética, mejores prestaciones de carga y un comportamiento térmico potencialmente más seguro que el de las actuales baterías de ion-litio. Sin embargo, uno de los principales fabricantes mundiales de baterías acaba de poner el foco en un problema decisivo para que esta tecnología llegue realmente a millones de automóviles: fabricarla a gran escala. Robert Lee , presidente de LG Energy Solution en Norteamérica, ha sido tajante durante un encuentro con periodistas celebrado en la nueva planta de la compañía en Lansing, Michigan. El problema de las baterías de estado sólido, explicó, no es tanto demostrar que una celda puede funcionar como conseguir producir grandes formatos de manera industrial, constante y rentable.

Las celdas pequeñas pueden alcanzar una elevada densidad energética, pero cuando aumenta considerablemente su tamaño, la fabricación se complica y, según el directivo, la mayoría de las compañías siguen teniendo dificultades. Las baterías de estado sólido están más cerca de llegar al mercado, pero no será inmediato. La dificultad de aterrizar una tecnología prometedora El matiz es fundamental porque implica que los prototipos que han protagonizado los anuncios más espectaculares de los últimos años no representan necesariamente el futuro inmediato del automóvil. Una cosa es fabricar una celda experimental capaz de ofrecer una autonomía extraordinaria y otra muy diferente producir baterías de gran tamaño con miles de celdas idénticas, un alto rendimiento de fabricación y un coste suficientemente bajo para competir con las tecnologías actuales.

La propia LG Energy Solution ya había señalado anteriormente que el verdadero reto está en mantener la uniformidad durante procesos como el recubrimiento, el apilado y el ensamblaje cuando se trabaja con formatos grandes. Por eso, Lee considera que las primeras aplicaciones comerciales de las baterías de estado sólido a gran escala probablemente llegarán fuera del automóvil. Según sus estimaciones, los teléfonos inteligentes podrían incorporar esta tecnología aproximadamente una década antes que los vehículos eléctricos, mientras que determinados usos especializados como drones o aplicaciones de altas prestaciones podrían situarse entre ambos extremos. Para los coches de producción en masa, por tanto, todavía habría que esperar más.

Una visión que difiere según cada fabricante La situación contrasta con el creciente número de prototipos que ya están circulando y sobre los que se han hecho anuncios en los últimos meses. Mercedes-Benz ha realizado pruebas con un prototipo EQS equipado con una batería de Factorial Energy que permitió recorrer cerca de 1.200 kms, mientras BMW ha instalado una batería de estado sólido de Solid Power en un i7 experimental y Stellantis está probando tecnología de Factorial en un Dodge Charger Daytona. No obstante, buena parte de los proyectos que se presentan en realidad utilizan tecnologías semisólidas, que no son exactamente equivalentes a una batería completamente de estado sólido. China, mientras tanto, mantiene calendarios más agresivos, con fabricantes como BYD, CATL y Geely apuntando a programas piloto de producción alrededor de 2027 y contemplando una implantación más amplia hacia el final de la década.

Eso no significa que esos plazos estén garantizados, pero sí deja clara la carrera industrial que está teniendo lugar para conseguir ser los primeros en resolver el problema que señala LG Energy Solution. Por su parte, mientras espera a que el estado sólido madure, la compañía está manteniendo abiertas otras vías tecnológicas, ya que prepara nuevas celdas cilíndricas para vehículos eléctricos y trabaja junto a General Motors en baterías de litio-manganeso, una química que busca reducir la dependencia de materiales como el níquel y el cobalto. También desarrolla baterías de sodio, especialmente destinadas al almacenamiento estacionario. Temas Coches Eléctricos