Las precipitaciones hicieron que numerosos frutos maduros cayeran de los cafetos antes de ser recolectados. Al quedar sobre suelos saturados de agua, muchos terminaron contaminándose y desarrollando sabores no deseados, entre ellos notas de humedad y moho. Conseguir los mejores granos de arábica podría resultar más complicado tanto para los productores de café de gama alta como para sus clientes, se afirma en las publicaciones. Según estimaciones del director ejecutivo de la cooperativa Expocacer, Simão de Lima, las lluvias tropicales arrastraron un promedio del 20 % de la cosecha, en comparación con el 5-7 % de un año normal.
Luego, tras la cosecha de los granos, una segunda oleada de lluvias azotó el café que se había extendido para secarse en julio, lo que obligó a algunos productores a reiniciar el proceso de secado y degradó aún más la calidad del producto. La situación se produce mientras las reservas de arábica en almacenes certificados se aproximan a sus niveles más bajos en un siglo, señalan medios. Los futuros del arábica han aumentado alrededor de 35% desde junio. Las fuertes lluvias en Brasil fueron provocadas por el fenómeno de El Niño, que golpeó al sector agrícola del país en julio, con lluvias torrenciales en el sur y una grave escasez de agua en las regiones norte y nordeste.
América Latina Estos son los países de América Latina más vulnerables a El Niño, según instituciones financieras 15 de julio, 14:42 GMT