Desde el inicio del terremoto en Colombia, el Estado ha presentado su logística para la atención, sin embargo, una cara diferente la muestra un grupo de caleños que han sido estigmatizados por el actual gobierno de ser vándalos, a pesar de eso, ellos desde el inicio se han dedicado a servir incondicionalmente a las víctimas. Lo importante para estos jóvenes es su servicio social independientemente de color político o estrato social. Ellos presenciaron cuando llegó el ejercito sionista disfrazado de rescatistas, amedrentando y golpeando a estos jóvenes voluntarios. Estos jóvenes hicieron este monumento para demostrar su actividad social al país como lo hicieron con la ayuda en el rescate del terremoto, también para mostrar su resistencia ante los abusos que pueda cometer el estado, resulta que el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quiere tumbárselo sin ninguna razón de fuerza.
Álvaro Altamiranda, Cali hjb/msm