¿Es momento de invertir en acciones de semiconductores? BofA señala los pros y contras

¿Es momento de invertir en acciones de semiconductores? BofA señala los pros y contras

Bloomberg — La demanda de semiconductores se mantiene sólida, pero las acciones del sector todavía podrían atravesar semanas de presión. Esa es la lectura de Bank of America (BAC), que considera que la relación entre el riesgo y el potencial de retorno es positiva, aunque advierte que el desarme de posiciones podría continuar hasta el cuarto trimestre. El banco estima que el índice de semiconductores de Filadelfia (SOX), utilizado como referencia para medir el comportamiento del sector, todavía tiene un riesgo de caída de aproximadamente 10%. Esa baja devolvería al índice al descuento de valuación que tenía frente al S&P 500 antes del lanzamiento de ChatGPT, en noviembre de 2022.

Sin embargo, BofA también encuentra argumentos para mirar al sector con una perspectiva más favorable. Argumentos a favor Uno de los principales atractivos está en la relación entre las valuaciones y el crecimiento esperado de las ganancias. Las empresas que integran el SOX cotizan, en mediana, a unas 28,4 veces las ganancias esperadas para los próximos 12 meses, mientras que sus ganancias por acción podrían crecer más de 70% interanual durante ese período. El informe también señala que el SOX cotiza a unas 20 veces las ganancias esperadas.

Para BofA, ese nivel resulta atractivo frente a un crecimiento anual compuesto de las ganancias por acción del 70% entre 2026 y 2028. La estacionalidad es otro factor favorable: el comportamiento histórico de las acciones del sector durante el cuarto trimestre y el primero del año siguiente es fuertemente positivo. En este contexto, BofA destaca ocho acciones como oportunidades de compra: Nvidia Corp. (NVDA), Marvell Technology Inc (MRVL), Micron Technology Inc. (MU), Lam Research Corp. (LRCX), Advanced Micro Devices Inc. (AMD), Intel Corp. (INTC), Analog Devices (ADI) y ON Semiconductor (ON) Los riesgos que todavía pesan El principal argumento para no dar por hecho que llegará una recuperación inmediata está en el posicionamiento de los inversores. Las acciones de semiconductores tienen una sobreponderación de 13% frente al S&P 500, según el último informe de posiciones de BofA.

Eso significa que existe una exposición elevada al sector y, por lo tanto, margen para que los inversores sigan reduciendo sus posiciones. Para el banco, ese proceso puede prolongarse hasta el cuarto trimestre. A esa presión se suman tres factores. En el plano macroeconómico, BofA menciona las tasas de interés más altas, las dudas sobre los centros de datos y la geopolítica.

En el plano empresarial, identifica el llamado financiamiento circular: la utilización de financiamiento dentro del propio ecosistema de inteligencia artificial, un fenómeno que genera dudas sobre la calidad de las ganancias y el riesgo de determinadas inversiones. ¿Es momento de invertir? La conclusión de BofA no es que las acciones de semiconductores estén exentas de riesgos, sino que el potencial de retorno compensa esos riesgos desde los niveles actuales. La demanda sigue siendo sólida y el crecimiento esperado de las ganancias es elevado. Además, el banco considera que las valuaciones son atractivas en relación con ese crecimiento y destaca una estacionalidad favorable para el cuarto trimestre y el primero del próximo año.

El obstáculo está en el corto plazo: el sector tiene un posicionamiento elevado y los inversores todavía podrían continuar reduciendo su exposición. A esto se suman las tasas de interés, la geopolítica y las dudas sobre el financiamiento dentro del ecosistema de inteligencia artificial. Por eso, para BofA, la oportunidad existe, pero el punto de entrada podría seguir enfrentando volatilidad antes de que los fundamentos vuelvan a dominar el comportamiento de las acciones. Nvidia: las recompras aparecen como una posible respuesta En Nvidia, BofA espera otro resultado superior a las previsiones y una mejora de sus proyecciones, impulsados por el lanzamiento de Vera Rubin.

Sin embargo, considera que eso podría no ser suficiente. La preocupación está relacionada con el financiamiento que la compañía proporciona a clientes y proveedores. BofA reconoce que esa estrategia tiene una lógica tanto ofensiva como defensiva: acelerar el despliegue global de inteligencia artificial y, al mismo tiempo, diversificar la base de clientes de Nvidia y distribuir los riesgos de financiamiento. Sin embargo, esas operaciones pueden alimentar dudas sobre la calidad de las ganancias y aumentar la exposición a inversiones de mayor riesgo.

Por eso, BofA plantea que Nvidia podría aumentar las recompras de acciones. El banco estima que la compañía podría elevar la proporción de su flujo de caja libre —el dinero que queda disponible después de las inversiones necesarias para operar— destinada a devolver efectivo a los accionistas desde alrededor de 50% hasta más de 75%. Según el informe, una mayor recompra podría atraer nuevos compradores y reducir la percepción de riesgo asociada con las inversiones de Nvidia en el ecosistema de inteligencia artificial. Broadcom: el desafío está en cumplir expectativas cada vez más altas Broadcom (AVGO) enfrenta un problema diferente: el nivel de expectativa que ya está incorporado en las estimaciones.

La compañía mantuvo su previsión de más de US$100.000 millones de ingresos vinculados con inteligencia artificial para su ejercicio fiscal 2027. Sin embargo, las estimaciones de los analistas aumentaron durante el trimestre hasta US$118.000 millones, con un máximo de US$147.000 millones. BofA considera que Broadcom puede alcanzar más de US$120.000 millones. Sin embargo, para que las acciones reaccionen positivamente después de sus resultados, el mercado necesitaría señales de que el crecimiento continuará durante el ejercicio fiscal 2028.

El consenso de los analistas apunta a US$168.000 millones para ese año, mientras que la estimación más elevada llega a US$212.000 millones. El banco también observa riesgos competitivos. MediaTek y Marvell están ingresando en Google, uno de los principales clientes de Broadcom. A su vez, Google enfrenta presión por la competencia de modelos de inteligencia artificial abiertos y propietarios.

Memoria y equipos: la apuesta de largo plazo BofA mantiene a Lam Research y Micron entre sus inversiones favoritas a largo plazo. La tesis se basa en que la memoria se está convirtiendo cada vez más en una restricción para los sistemas de inteligencia artificial. El aumento de la cantidad de memoria de alto ancho de banda necesaria para cada unidad de procesamiento está ampliando lo que el informe denomina “muro de memoria”. El banco también espera una aceleración de los avances tecnológicos, con nuevas arquitecturas de memoria y componentes que podrían ampliar el mercado de memoria de alto ancho de banda y aumentar la complejidad de los equipos necesarios para fabricarla.

El mercado de inteligencia artificial que proyecta BofA para 2030 La visión de largo plazo del banco contempla una fuerte expansión del mercado de sistemas de centros de datos para inteligencia artificial. BofA estima que ese mercado total podría crecer desde US$564.000 millones en 2026 hasta aproximadamente US$1,8 billones en 2030. Los servidores representarían entre 75% y 80% del total, con unos US$1,4 billones. Las redes aportarían unos US$310.000 millones y el almacenamiento, US$85.000 millones.

Dentro de los servidores, los aceleradores de inteligencia artificial —chips diseñados para realizar determinadas tareas de procesamiento de IA de manera más eficiente— podrían alcanzar un mercado de aproximadamente US$1,1 billones en 2030, frente a US$379.000 millones en 2026. La memoria de alto ancho de banda también tendría un peso creciente. BofA estima que representaría alrededor de 25% del gasto total en aceleradores y alcanzaría un mercado de US$277.000 millones en 2030.