Mercadona va a eliminar las pescaderías de sus tiendas: hemos comprobado cuánto pagarás de más por comprarlo en bandeja

Mercadona va a eliminar las pescaderías de sus tiendas: hemos comprobado cuánto pagarás de más por comprarlo en bandeja

La pescadería tradicional, una de las secciones más reconocibles y demandadas, también en Mercadona, está desapareciendo de algunos establecimientos para dejar paso a un formato basado en bandejas ya preparadas. El cambio puede resultar más cómodo, pero también plantea una pregunta importante: ¿cuánto más caro puede salir comprar el mismo pescado de esta manera? En ADSLZone hemos acudido a un establecimiento de Mercadona en Alcobendas para comprobarlo con precios reales y comparar el coste de algunos de los productos que podemos encontrar tanto en pescadería como envasados. Y las diferencias son importantes, aunque no siempre por el motivo que podríamos pensar.

La transformación tiene además otra consecuencia. El consumidor pierde parte de lo que ofrece una pescadería tradicional: puede elegir una pieza concreta, pedir que se la corten de una determinada manera o consultar al profesional sobre su procedencia y conservación. Pescado envasado de Mercadona El pescado fresco que encontramos actualmente en los supermercados no aparece directamente en una bandeja. Existe una cadena logística que comienza en los barcos pesqueros y continúa por lonjas y centros de distribución antes de llegar al consumidor.

En el modelo que se está imponiendo, después de pasar por estos puntos, el pescado llega a un centro de empaquetado. Allí se limpia, se filetea o se corta según el formato comercial y se prepara para su distribución a los supermercados. El proceso puede completarse en menos de 24 horas desde la pesca, según el producto y la cadena logística. Por tanto, que un pescado esté envasado no significa necesariamente que lleve varios días esperando en el supermercado.

De hecho, el pescado fresco puede conservarse durante seis días en condiciones adecuadas. El problema para el consumidor es que el envase añade costes y limita la capacidad de elección. Al precio del propio pescado hay que sumar procesos como el corte, la preparación, el envasado, el material utilizado y la logística asociada a llevar esas unidades ya preparadas hasta cada establecimiento. Y eso hace que aumente el precio. ¿Cuánto sube el precio?

Para comprobarlo, en ADSLZone hemos comparado los precios disponibles en un Mercadona de Alcobendas, situado en la Carretera de Fuencarral. En el caso del salmón aparece una situación especialmente interesante. El salmón entero en la pescadería fresca tiene un precio de 9,95 euros el kilo. Si queremos rodajas preparadas en la propia pescadería, el precio asciende hasta los 20,75 euros por kilo.

Mientras tanto, las bandejas de rodajas de salmón que encontramos en la zona de producto envasado tienen un precio de 19,50 euros por kilo. A primera vista, podría parecer que el envasado industrial dispara el coste. Sin embargo, los números muestran que en este caso concreto, el factor que más encarece el producto es el formato, es decir, comprar el salmón ya cortado en rodajas. Entre el salmón entero y las rodajas envasadas existe una diferencia de 9,55 euros por kilo, prácticamente el doble de precio.

Sin embargo, si comparamos las rodajas de pescadería con las rodajas envasadas, la diferencia es de apenas 1,25 euros por kilo. Es decir, en este producto el plástico y el proceso de preparación tienen un impacto menor del que podríamos pensar frente al coste de comprar una pieza ya preparada para consumir. Precio de la lubina La comparación cambia bastante cuando analizamos otro pescado habitual en la cesta de la compra: la lubina. En la pescadería fresca de Mercadona, el precio que hemos encontrado es de 9,95 euros por kilo.

Sin embargo, las bandejas de filetes de lubina alcanzan los 22,50 euros por kilo. La diferencia es de 12,55 euros por cada kilo, lo que significa que el formato en filetes cuesta aproximadamente un 126 % más que la lubina vendida en pescadería. Aquí sí aparece con mucha claridad el impacto de comprar un producto que ya llega limpio, preparado y listo para cocinar. No obstante, hay que tener en cuenta una cuestión importante antes de comparar ambos precios como si fueran exactamente el mismo producto.

Un kilo de pescado entero no equivale a un kilo de filetes aprovechables, ya que al comprar la pieza completa, también estamos pagando partes que no terminaremos consumiendo.