Trabajadores de Migración y Extranjería recibieron una charla y apreciaron un video sobre la Cruzada Nacional de Alfabetización, que se desarrolló en 1980 y que enseñó a leer y escribir a casi medio millón de personas. “La meta se cumplió, solo se dejó el 12% de analfabetismo y me siento orgulloso de haber participado porque la juventud en ese entonces era la más aguerrida, yo digo que era la más aguerrida porque veníamos de una lucha de insurrección y el primer mandato fue eso, aparte de haber concluido la lucha en contra de la dictadura de Somoza, se cumplió con el mandato del comandante Carlos Fonseca que era también enseñarles a leer”, dijo José Carballo, trabajador de la Dirección de Migración y Extranjería. En esta jornada participaron más de 95 mil jóvenes que se fueron a las montañas a enseñar a leer y escribir, desde el 23 de marzo al 23 de agosto, un período de cinco meses. “Fue una experiencia muy bonita; en su momento éramos muy jóvenes cuando partimos hacia el campo a compartir con los hermanos del campo lo poco que nosotros sabíamos y aprendimos también mucho de ellos. Nos enseñaron cómo sobrevivir, cómo vivían, cómo convivían ellos en el campo, que es diferente a la ciudad»; dijo Manuel Ruiz, otro de los servidores de la Dirección de Migración y Extranjería y quien participó en la Cruzada Nacional de Alfabetización. “Puño en alto, libro abierto”: trabajadores recuerdan la Cruzada de Alfabetización Entonces, fuimos por primera vez que salíamos de nuestras casas a compartir el pan del saber con nuestros hermanos en el campo; y ellos también nos enseñaron a cultivar la tierra, cuidar las gallinas, nos enseñaron a saber tratar a los animales”; Agregó Ruiz. En esa epopeya de la Revolución se redujo el analfabetismo de 50 por ciento al 12.9 por ciento; por lo que el país obtuvo el reconocimiento de la UNESCO.
La consigna de estos jóvenes era: “Puño en alto, libro abierto”.