Vestido de rojo pasión y honrando el maillot de líder de La Vuelta, Tadej Pogacar ha vuelto a maravillar con una de sus exhibiciones habituales que le permiten empezar a sentenciar la 81ª edición de la ronda española, si es que ya no estaba sentenciada con sólo su presencia en la línea de salida. El esloveno milita en otra división y corre para hacer historia y hoy ha demostrado que quiere ‘ganar’ La Vuelta lo antes posible para afrontar lo que resta de carrera con una mayor tranquilidad, a su ritmo, sin mayor estrés. El escenario era ideal para que el líder del UAE Team Emirates diera una nueva clase maestra de valentía y de poderío. Una corta y explosiva jornada en Andorra La Vella, la capital andorrana, de 104,8 kilómetros y cuatro puertos de montaña, tres de ellos de 1ª categoría (Envalira, Beixalís, Ordino y La Comella).
Una propuesta juguetona tras la cual el cinco veces ganador del Tour de Francia se ha aferrado más al trono de La Vuelta, dejando que sus rivales se peleen por las dos plazas restantes del podio. Y la buena noticia es que hoy se ha visto a un ofensivo Enric Mas y a un combativo Primoz Rogllci, cuatro veces ganador de La Vuelta, cuyo rendimiento estaba en duda tras ser atropellado a finales de julio y que parece estar en condición de pelear por ser el primero de los mortales. Dado el perfil de la etapa, los primeros movimientos no se han hecho esperar, ya que el primero de los colosos, Port d’Envalira (1ª, 23,2 km al 4,9% de media y el techo de la carrera con 2.409 metros de altura) se afrontaba nada más salir. Un ascenso en el que los equipos Visma y Decathlon se mostraban como los más activos, con el UAE de Pogacar cargando las baterías.
A continuación se afrontaba la Collada de Beixalís (1ª, 6.5 km al 8,5%), donde Pogacar aniquilaría la etapa y probablemente La Vuelta, salvo sorpresa mayúscula. Iba el esloveno a rueda de Feliux Gall, estudiando sus movimientos, cuando a 50 kilómetros de meta se levantaba de su bici y se iba con suma facilidad. Gall trató de seguirle al principio, pero no pudo, y rápidamente entendió que lo mejor era levantar el pie y esperar a sus rivales para hacer más llevadero el calvario hasta meta. En 2,5 kilómetros Pogacar sacó 1 minuto a sus rivales, un margen que no dejó de crecer.
Coronó primero Beixalís, Coll d’Ordino y el Alt de Comella para acabar venciendo con un margen de 2’39” sobre el belga Jamo Widar. Culminaba de esta forma Pogacar su mayor excursión en solitario en una gran vuelta ciclista superando los 43 km este año en la 6ª etapa del Tour de este 2026, camino de Gavarnie-Gèdre, firmando su segunda victoria este año en La Vuelta, su quinta en la ronda española al sumar las tres que logró en 2019 y su 129 como profesional. Unos números de otro planeta, y todavía quedan 17 etapas por delante.