Economía mundial, entre las crisis y oportunidades de la IA

Economía mundial, entre las crisis y oportunidades de la IA

Los precios mundiales de la energía se han disparado desde que EU e Israel iniciaron su guerra contra Irán. Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), comparó ayer la economía mundial con un “barco azotado por la tormenta”, atrapado entre la elevada inflación, la deuda y las guerras comerciales, aunque impulsado por los vientos favorables de la revolución de la Inteligencia Artificial (IA). Georgieva declaró a los periodistas en Washington que, hasta el momento, la economía mundial ha “capoteado la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz mejor de lo que temíamos”. Los precios mundiales de la energía se han disparado desde que Estados Unidos (EU) e Israel iniciaran su guerra contra Irán, sumiendo a Medio Oriente en la violencia, ya que las represalias de Teherán se dirigieron contra aliados de EU y bloquearon el vital estrecho de Ormuz.

En julio, el FMI rebajó su previsión de crecimiento mundial por segunda vez este año, señalando la “incertidumbre y los riesgos” relacionados con la guerra. El crecimiento económico mundial se estima en 3.0% este año, indicó el FMI en la actualización de sus Perspectivas de la economía mundial publicada en ese momento, lo que supone un descenso respecto a 3.1% previsto en abril. Georgieva afirmó ayer que el impacto de la guerra ha sido “asimétrico”, en función de la dependencia de cada país de las importaciones de petróleo del Golfo y de su estabilidad macroeconómica general. La inflación mundial (impulsada por los elevados precios de la energía) también se ve sometida a un “tira y afloja” por el “impulso positivo de la demanda derivado de la IA”, señaló, refiriéndose al aumento de la demanda económica debido a las inversiones masivas en esta nueva tecnología. “Los riesgos para las perspectivas están más equilibrados de lo que estaban en torno a nuestras Reuniones de Primavera (en abril), pero siguen inclinándose a la baja, y la incertidumbre sigue siendo elevada”, afirmó.

Georgieva advirtió que, con la llegada del invierno en el hemisferio norte, la demanda de energía no hará más que aumentar, lo que podría provocar un nuevo aumento de los precios. “Esto significa que la crisis energética no ha terminado. Un nuevo incremento de los precios del petróleo podría avivar la inflación, obligando a los bancos centrales a mantener una política restrictiva, con repercusiones en los costos del servicio de la deuda y en la actividad económica”. No obstante, se mostró optimista respecto al amplio impacto de la IA en la economía mundial.