Las horas extra en un gimnasio de boxeo: cómo se pagan

Las horas extra en un gimnasio de boxeo: cómo se pagan

En un gimnasio de boxeo, el entrenador y parte del personal suelen quedarse después de hora para trabajar con el boxeador que tiene una pelea programada. Pero ese tiempo adicional no es simplemente “quedarse un rato más”: se trata de un tiempo extraordinario , con reglas específicas en cuanto a su registro y pago. ¿Qué son las horas extra? Las horas extra son el tiempo que una persona trabaja después de haber cumplido su jornada ordinaria. En México, la Ley Federal del Trabajo permite prolongar la jornada por circunstancias extraordinarias y establece cómo debe pagarse ese tiempo adicional.

Ojo, no todo el tiempo que alguien permanece dentro de un gimnasio después de su horario necesariamente es una hora extra. Sólo aplica si continúa realizando tareas propias de su trabajo o permanece a disposición del empleador en las condiciones que establece la relación laboral. La jornada ordinaria es la que se acuerda para cumplir las tareas habituales del puesto y tiene límites establecidos por la ley. El tiempo extraordinario aparece cuando esa jornada se prolonga por circunstancias extraordinarias.

Por eso, no depende simplemente de que el reloj marque una determinada hora, sino de que la persona haya cumplido su jornada ordinaria y continúe realizando tareas propias de su trabajo o permanezca a disposición del empleador. ¿Cuándo pueden aparecer en un gimnasio de boxeo? En un gimnasio que además prepara boxeadores para una pelea, es fácil que el horario habitual se extienda. Por ejemplo, un entrenador puede tener programadas sus clases hasta las 8 de la noche, pero quedarse una hora más para entrenar de manera personalizada a un boxeador que competirá el fin de semana. Algo parecido puede ocurrir con quienes realizan tareas de preparación, limpieza o acondicionamiento del espacio cuando hay una función próxima.

Un trabajador que termina su jornada y debe quedarse para preparar el ring, acomodar equipo o realizar otras actividades relacionadas con su puesto está trabajando fuera de hora. En estos casos, conviene ver cómo se pagan las horas extra para entender qué corresponde cuando el tiempo trabajado supera la jornada ordinaria. La situación puede ser diferente con un cutman u otro integrante del equipo de un boxeador que no tiene una relación laboral con el gimnasio. Para determinar si corresponde el pago de horas extraordinarias, primero hay que establecer quién es el empleador y cuál es la jornada pactada. ¿Cómo se calcula el pago?

Para calcular el pago hay que partir de la base de cuánto vale una hora de trabajo ordinaria, y a ese número se aplica el porcentaje adicional que establece la ley para el tiempo extraordinario. En 2026, las primeras nueve horas extraordinarias de la semana se pagan con un 100% adicional , es decir, al doble del salario correspondiente a una hora ordinaria. Pasadas las nueve horas, se aplica un 200% , por lo que su valor equivale al triple de la hora normal. Por ejemplo, si la hora ordinaria de un entrenador equivale a $100, una hora extra dentro de las primeras nueve de esa semana tendría un valor de $200.

Si durante una semana acumula 11 horas extraordinarias, el total a pagar sería $2,400: las primeras nueve a $200 cada una y las dos restantes a $300. ¿Qué dice la normativa mexicana en 2026? La legislación laboral mexicana está en un proceso de transición. Se estableció una reducción gradual de la jornada semanal: se mantiene en 48 horas durante 2026, bajará a 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y llegará a 40 horas en 2030. El límite del tiempo extraordinario también se modificó.

Para 2026 y 2027 se establece un máximo de nueve horas extra semanales; en 2028 serán 10, en 2029 serán 11 y en 2030 serán 12. Esto es especialmente relevante para actividades con horarios variables. En un gimnasio puede haber una jornada habitual durante la semana y, al mismo tiempo, semanas con más actividad por una pelea, un torneo o un evento. La existencia de una semana más exigente no elimina los límites establecidos para el tiempo extraordinario. ¿Qué conviene registrar antes de pagar?

Es importante tener un control claro de los horarios de cada trabajador para evitar confusiones cuando una jornada se extiende. No alcanza con saber que alguien “se quedó hasta más tarde”: hay que poder identificar cuándo comienza y termina su jornada habitual y cuánto tiempo adicional trabajó. También conviene registrar el día en que ocurrió la extensión y la actividad que la generó. En el caso de una pelea, por ejemplo, puede quedar asentado que el entrenador trabajó una hora adicional para realizar una sesión individual o que el personal permaneció después del cierre para preparar el espacio.

Ese registro permite comparar las horas efectivamente trabajadas con la jornada pactada y trasladar la información correspondiente al pago. Además, es útil dejar establecido desde el principio las actividades que forman parte de cada puesto. Cambiarse de ropa, conversar con compañeros o permanecer en el establecimiento por decisión propia no constituye, por sí solo, tiempo extraordinario. Lo relevante es determinar si la persona continúa trabajando o permanece a disposición del empleador como parte de su relación laboral.

Con la reducción gradual de la jornada ya en marcha, estas cuestiones tendrán cada vez más peso en la organización de los turnos. ¿Cómo se adaptarán los gimnasios de boxeo a los cambios de horario cuando la jornada laboral siga reduciéndose en los próximos años?