Los operadores llevan años haciendo un “PlayStation”: pagas por el router, pero puede seguir sin ser tuyo

Los operadores llevan años haciendo un “PlayStation”: pagas por el router, pero puede seguir sin ser tuyo

Sony ha vuelto a poner sobre la mesa un debate que cada vez afecta a más productos: pagar por algo no significa necesariamente convertirse en su propietario. En las telecomunicaciones llevamos años conviviendo con una situación que, salvando las distancias, se parece bastante. El router instalado en tu casa es de Movistar, Orange, Vodafone o Digi, aunque lleves años utilizándolo, hayas pagado una cuota o incluso tengas que desembolsar decenas de euros si decides no devolverlo. La clave está en una palabra que muchas veces pasa desapercibida en las condiciones: cesión o alquiler.

Pagar no siempre significa comprar. Movistar te cobra 60 euros por pedir su WiFi 7, pero el router sigue siendo de Telefónica Movistar ofrece un ejemplo especialmente fácil de entender. Aunque lleva aplicando la misma política desde hace varios años, vamos a centrarnos en el nuevo Router Smart WiFi 7 que podemos conseguir pagando 60 euros en modalidad autoinstalable o 110 euros si quieres que un técnico se encargue de instalarlo. A simple vista, uno puede pensar que ese pago es el precio por el dispositivo.

Sin embargo, Movistar ha aclarado que eso no es así. La operadora ha confirmado en su comunidad oficial que el Router Smart WiFi 7 se ofrece “en régimen de alquiler” y que es propiedad de Telefónica. El propio operador tuvo que aclarar una situación parecida con generaciones anteriores. Orange puede cobrarte hasta 121 euros por su WiFi 7 si no lo devuelves Orange utiliza directamente el término cesión en las condiciones actuales de sus tarifas.

La compañía especifica que con el servicio fijo entrega un router “en cesión” y que los equipos cedidos deben devolverse al finalizar el servicio. En algunos modelos de WiFi 7, la penalización por no devolverlos puede llegar a ser de 121 euros. La ayuda oficial de Orange es más explícita y señala directamente que “el equipo es propiedad de Orange”. También detalla penalizaciones de 60,50 euros por determinados equipos o incluso cantidades superiores.

No podemos confundir pagar esa penalización con comprar el router por ese precio. Vodafone llega todavía más lejos: puedes pagar alquiler cada mes y tener que devolverlo En Vodafone tenemos una vuelta más de tuerca a todo esto. La compañía comercializa un Router WiFi 6 con un coste fuera de promoción de 3 euros mensuales en concepto de alquiler. Si el cliente da de baja el servicio debe devolver el equipo, aunque haya estado meses y meses pagando 3 euros.

Incluso se enfrenta a una penalización de hasta 80 euros por no hacerlo. La página de ayuda de Vodafone también recuerda que deben devolverse los equipos de fibra entregados en cesión, incluidos sus accesorios. Los usuarios confunden fácilmente el pago de esos 3 euros en una cuota por el equipo, pero realmente es un alquiler. Digi también te cobra 30 o 60 euros por cambiar al router de 2 Gbps aunque no sea tuyo Digi tiene un ejemplo muy claro y muy reciente.

Con el lanzamiento de su nueva modalidad de 2 Gbps exige a los clientes que todavía tienen un router que no es compatible con la tecnología XGS-PON a cambiarlo. La operadora rumana cobra 30 euros si el usuario opta por la autoinstalación del nuevo router o 60 euros si solicita que un técnico acuda a su domicilio. De nuevo, ese pago no significa que el equipo pase a ser propiedad del cliente y deberá devolverse cuando corresponda darse de baja. Conclusión La próxima vez que una operadora te cobre 60 euros por conseguir un router nuevo o te avise de que tendrás que pagar decenas de euros por no devolverlo, debes hacer una pregunta importante: ¿qué estás pagando exactamente?

La práctica totalidad de las compañías de Internet confirman que los routers son de su propiedad y que se ofrecen en modalidad de alquiler o cesión. Todas exigen devolverlo al darse de baja y da igual si pagamos una cuota por conseguirlo o si abonamos todos los meses un pago por tenerlo disponible.