En contra de la opinión de muchos expertos, la DGT se empeña en endurecer la vigilancia de este colectivo de conductores españoles

En contra de la opinión de muchos expertos, la DGT se empeña en endurecer la vigilancia de este colectivo de conductores españoles

Coches Eléctricos En contra de la opinión de muchos expertos, la DGT se empeña en endurecer la vigilancia de este colectivo de conductores españoles Los estudios internacionales apuntan a evaluaciones individuales y recuerdan que los conductores veteranos suelen adaptar sus hábitos para reducir riesgos. Los expertos defienden valorar las capacidades físicas y cognitivas de cada conductor. Daniel Vega 27/08/2026 10:00 Actualizado a 27/08/2026 10:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Conservar el permiso de conducir a edades avanzadas no depende únicamente de los años que figuren en el DNI. Aunque en España las revisiones se hacen más frecuentes a partir de los 65, la propia DGT reconoce que el criterio fundamental debe ser que el conductor mantenga las capacidades físicas y cognitivas necesarias para circular con seguridad. Este enfoque cobra cada vez más importancia ante el envejecimiento de la población y el aumento del número de conductores veteranos. Frente a la posibilidad de endurecer los controles simplemente por edad, diferentes organismos y especialistas internacionales llevan años defendiendo evaluaciones individualizadas que permitan seguir conduciendo mientras las facultades personales lo permitan.

A partir de los 65 años, la DGT reduce los plazos de renovación del permiso. Los mayores cambian su forma de conducir antes de abandonar el coche Uno de los factores que juega a favor de este colectivo es la experiencia acumulada y, sobre todo, su capacidad para modificar voluntariamente determinados hábitos. Los estudios de la AAA Foundation for Traffic Safety indican que los conductores de más edad tienden a evitar situaciones de mayor riesgo, como determinados horarios, trayectos complejos o condiciones en las que no se sienten cómodos. Esta autorregulación permite compensar parcialmente algunos cambios asociados al envejecimiento.

La propia DGT recomienda adaptar los desplazamientos, descansar con más frecuencia, prestar especial atención a posibles efectos de la medicación y mantener revisiones periódicas de facultades como la visión o la audición, sin plantear que exista una edad concreta a partir de la cual deba desaparecer automáticamente el permiso. De hecho, los datos manejados por la AAA muestran que los mayores presentan varios comportamientos especialmente seguros: conducen con menor frecuencia bajo los efectos del alcohol, utilizan habitualmente los sistemas de retención, evitan distracciones y suelen elegir momentos y circunstancias de menor riesgo para desplazarse. El incremento de la siniestralidad empieza a apreciarse principalmente a partir de los 75 años y está condicionado también por una mayor vulnerabilidad física en caso de accidente. España ya utiliza revisiones más frecuentes a partir de los 65 El sistema español aplica precisamente un mayor seguimiento conforme aumenta la edad.

El permiso B mantiene una vigencia de diez años hasta los 65 y, superada esa barrera, debe renovarse cada cinco. Para los permisos profesionales el intervalo se reduce hasta los tres años. Además, un centro de reconocimiento puede establecer periodos todavía menores cuando detecta alguna circunstancia médica que requiera seguimiento. La DGT apuesta por controles más frecuentes para los conductores de mayor edad.

Eso no significa, sin embargo, que la DGT considere automáticamente peligrosos a los conductores veteranos. Pere Navarro ha defendido públicamente que los mayores suelen conducir con mayor cuidado y prudencia y ha advertido de que sería incorrecto responsabilizar a todo el colectivo de la siniestralidad únicamente por su edad. La tendencia, por tanto, apunta más hacia comprobar capacidades que hacia establecer una fecha de caducidad para conducir. La edad puede justificar revisiones más frecuentes, pero tanto el sistema español como buena parte de la investigación internacional sitúan el verdadero límite en el estado psicofísico de cada conductor y en su capacidad para adaptar la conducción a sus circunstancias.

Temas Coches Eléctricos