Un día para el recuerdo. Pueden contarse con los dedos de una mano, de hecho con uno, los corredores que han sido capaces esta temporada de superar a Tadej Pogacar. Lo hizo Wout Van Aert en la París-Roubaix y hoy, en la sexta etapa de La Vuelta, Enric Mas ha recuperado su mejor versión para plantar cara en los metros finales de Castelló al líder de la carrera, tras una espectacular remontada en el Puerto El Bartolo (9,4 kilómetros al 7%), en un día memorable. Muchos eran los que daban por acabado a Enric Mas, un corredor que como él mismo ha señalado le cuesta mucho ganar y que en los dos últimos años le ha costado mucho acercarse a su mejor versión, hasta el punto que este año cambió su temporada habitual y optó por debutar en el Giro en vez de recurrir un año más al Tour de Francia, donde la suerte le era esquiva.
Se operó el pasado mes de octubre de una tromboflebitis en su pierna izquierda con la esperanza de ver la luz al final del túnel, lo que ha sucedido hoy en una etapa memorable. Una jornada de 177,4 kilómetros, entre Alcossebre y Castelló, de 177,4 kilómetros, que se ha decidido en el ascenso al último puerto del día, esperado por todos. El ascenso al Bartolo ha deparado algunas de las imágenes más espectaculares de la temporada, con rampas de hasta el 20% y dos kilómetros de pistas de tierra, a las que habría que añadir tramos de hormigón en su ascenso y posterior descenso. El belga Ramses Debruyne afrontaba los tramos de la verdad de esta subida en primera posición, siendo el hombre más fuerte de la numerosa fuga de hasta 16 unidades que había dominado la etapa, hasta que por detrás llegó como un cohete Pogacar.
Tadej atacó a 3,6 kilómetros de coronar, después de que sus compañeros quemaran todas las naves, y en un abrir y cerrar de ojos llegaba a la altura del belga. Al grito de “eres el mejor” daba la sensación que hoy Pogacar se iba a marcar una de sus habituales exhibiciones, como la de Andorra, pero poco a poco Mas empezó a progresar, dejando sus rivales y llegó a la altura de Pogacar justo a escasos metros de coronar El Bartolo. Tadej no se lo esperaba, pensaba que tenía a Enric a 40 segundos y el balear demostró hoy la calidad que atesora en sus piernas. Ambos coronaron este puerto con 33 segundos sobre Roglic y afrontaban un descenso que se las traía.
Mas había reconocido la etapa y se conocía el peligro del descenso, de ahí que advirtiera a Pogacar, pero el esloveno quería más. Le superaba y se iba, marcándose un recto en una curva del que pudo salir mal parado, pero de nuevo la suerte le sonrió. Pogacar y Mas se fueron los dos hacia la meta de Castellón, abriendo metro a metro hueco sobre sus perseguidores, Roglic, Gall o Debruyne. Ya en la recta de meta, el líder no tuvo piedad de Enric y le superó al sprint, dejando a sus perseguidores a 46 segundos.
Un resultado que consolida a Pogacar en el trono de La Vuelta y a Enric Mas en el segundo lugar, siendo ya el primero de los terrícolas. Un día para el recuerdo, espectacular, de gran ciclismo, a 24 horas del segundo final en alto mañana en Valdelinares. La Vuelta, pura pasión.