La situación hotelera en Cuba presenta un panorama dual, marcado por las cifras oficiales que confirman el cierre masivo de instalaciones y los esfuerzos del gobierno por mantener operativo un segmento del sector, principalmente bajo gestión estatal. De acuerdo con declaraciones del Primer Ministro Manuel Marrero ante la Asamblea Nacional del Poder Popular el pasado 29 de julio, mencionadas, actualmente se encuentra cerrado el 73 por ciento de las instalaciones hoteleras del país. Esta situación fue calificada por el mandatario como una «paralización casi total» de los servicios turísticos, consecuencia directa de la salida de siete cadenas internacionales que gestionaban el 46 por ciento de las habitaciones del país. El éxodo empresarial deja a unos 25 mil trabajadores en situación de vulnerabilidad y provoca un desplome histórico en la llegada de turistas, que entre enero y junio de 2026 cayó 58 por ciento interanual.
La ocupación hotelera apenas alcanzó el 12,9 por ciento en el primer trimestre del año. Frente a este panorama, el Mintur sale al paso para ofrecer un mensaje de tranquilidad, cuando José Antonio Aguilera, consejero de Turismo para el Cono Sur, asegura que «los hoteles en la isla siguen abiertos y el destino continúa operando con normalidad». El funcionario argumentó que décadas de colaboración con grupos internacionales dejaron un legado técnico aprovechable: «Cuba ha adquirido el ‘know-how’ necesario para garantizar los estándares de servicio y la calidad que caracterizan a nuestro destino. Los hoteles continúan abiertos y operando bajo marcas nacionales, sin interrupciones en la prestación de los servicios».
Según información oficial del Mintur, importantes establecimientos en los principales polos turísticos mantienen sus puertas abiertas: La Habana: hoteles emblemáticos como el Tryp Habana Libre, Capri, Nacional de Cuba, Meliá Habana, Meliá Cohíba, Packard, Iberostar Selection Parque Central e Inglaterra (algunos con cambios en los nombres debido al cese de las cadenas extranjeras), entre otros, continúan prestando servicios. Varadero: el principal balneario del país mantiene un alto porcentaje de activación con hoteles como Brisas del Caribe, Barceló Solymar, Meliá Varadero, Meliá Las Américas, Iberostar Selection Varadero, Sol Palmeras, y más de una veintena de instalaciones en la península de Hicacos. Otros destinos: en Cayo Santa María opera el hotel Los Cayos; en Trinidad se mantienen abiertos el Meliá Trinidad Península y el hotel Ancón (con servicios de pasadías). En Holguín funcionan el Gran Muthu Almirante Beach y Villa Turey; en Viñales el Hotel Los Jazmines; y en Santa Lucía el Planta Real Santa Lucía.
Como es lógico, de varios hoteles desapareció el nombre de la cadena extranjera y fue sustituido. En el centro del país, en la provincia de Sancti Spíritus, el delegado del Mintur, Yordanis Fernández Alonso, confirmó que operan el Meliá Trinidad Península y el Complejo Rijo-Plaza-Don Florencio. Mientras que otras instalaciones como Los Lagos de Mayajigua y el hotel Ancón ofrecen servicios de pasadías durante el verano. A pesar del colapso, el gobierno cubano busca nuevas alternativas.
La cadena italiana Domina, con más de 40 establecimientos en Europa y África, firmó recientemente un acuerdo para gestionar varios hoteles en la isla, incluyendo uno en Varadero y dos en La Habana. Aunque, turoperadores y agentes de viajes consideran que siguen siendo de gran impacto los paisajes, escenarios y la amabilidad de los cubanos, lo que puede significar soporte significativo para revertir dicha crisis. mem/rfc