1-3: Media hora de ciclón rojiblanco, dirigido por Baena, tumba el pleno del Sevilla

1-3: Media hora de ciclón rojiblanco, dirigido por Baena, tumba el pleno del Sevilla

El Atlético de Madrid arrasó al Sevilla de la mano un excelso Álex Baena, que sigue en ese estado de gracia que alcanzó en el pasado Mundial. Media hora le bastó para dejar el partido resuelto ante un cuadro andaluz que, hasta este choque, contaba con dos victorias en dos partidos. Si el equipo colchonero acabó sufriendo algo fue más por el paso de los minutos y la fe local, que realmente por el peso de los argumentos futbolísticos de uno y otro. Al cuadro colchonero le bastó con administra la ventaja y esperar el paso de los minutos.

Pero para los de Luis García Plaza, este Atlético fue demasiado. Incluso con las circunstancias en las que concurría en el partido, con apenas un delantero del primer equipo –Lookman- y no tantas herramientas para arreglarlo, si el asunto se torcía. Quizás fuese por ello, que el Atlético lo solventó por la vía rápida. Si Julián Álvarez desistió de querer ser el líder y el jugador franquicia de este equipo, parece que un tipo como Baena sí que está dispuesto a asumir esta responsabilidad.

Y vaya si lo está haciendo. En la primera del partido, Kang-In Lee veía un desmarque del campeón del mundo, para que éste cruzara a la red. Era el anticipo de lo que estaba por venir, con un Atlétic muy dominador, que jugaba a una velocidad por encima de su rival. El no contar con una referencia en ataque, se convertía en una virtud.

Y por ahí aparecía un Lookman que aprovechaba para tirarse hacia la izquierda para sacar partido a su disparo, como lo hacía en el 25’, con un chut seco a la base del palo que suponía el segundo. Completamente noqueado el Sevilla, se encontraba cinco minutos después con el tercero. Una combinación en la frontal, Baena levantaba la cabeza y cruzaba de nuevo a la red Había tardado 22 minutos el Sevilla en acercarse con peligro a la meta rival, a través de un disparo de Kike Salas, que se marchaba pegado al palo. Y no era hasta ese tercer gol del Atlético, cuando el equipo local daba un paso adelante, ya no había mucho más que perder.

En ese tramo de partido, Oblak mantenía la tierra de por medio, con varios paradones a disparos de media distancia, de Sierra y Guridi. Gol anulado al Atlético de Madrid, al inicio de la segunda mitad El Atlético llegaba al descanso con mucha ventaja, en el marcador, y en las sensaciones. Baena y Grimaldo habían tenido, en sus botas, la oportunidad de aumentar la ventaja. Algo que se prolongaba a una de las primeras acciones de la reanudación, con una acción en profundidad que terminaba con asistencia de Baena para que Lookman pusiese el cuarto.

Un tanto que no subía al marcador por un milimétrico fuera de juego del almeriense, en el inicio de la jugada. Ya decimos que el Sevilla tenía ya poco que perder y eso se notaba en su vocación ofensiva, sin reparos. El Atlético había perdido un poco el control del juego ante el ímpetu local. Y el golazo de Sierra, de volea, en el 66’, le daba a los de Luis García el subidón de energía que necesitaban para intentar el milagro.

Simeone metía a Koke, Giménez y Arnau en el partido, para recuperar el control del juego, la seguridad defensiva y la profundidad. Al filo del 70, el Atlético rozaba el cuarto, con una gran jugada coral, que terminaba con un centro templado que remataba de cabeza Barrios. Una estirada prodigiosa de Odysseas lo evitaba. El Cholo controló la recta final del partido, con un par de cambios más, ante un Sevilla que al menos dio la cara y sacó carácter y orgullo, ante un Atlético que dosificó todo lo que había conseguido en una grandísima primera mitad.