Agosto se despide, pero la tradición y el talento de Managua siguen haciendo historia. Entre música, danza, emprendimiento y tradición, la Plaza Soberanía se convirtió en el escenario del primer Festival de las Vaquitas, una jornada que reunió a más de 300 artistas y celebró la riqueza cultural de la capital. Agosto comienza a despedirse, pero el espíritu festivo y el orgullo por las tradiciones capitalinas permanecen vivos. Al ritmo de los chicheros, la Plaza Solidaridad se llenó de color, música y movimiento durante el primer Festival de las Vaquitas, una iniciativa que congregó a más de 300 artistas de la danza provenientes de las diferentes Casas de Cultura.
La jornada se convirtió en un encuentro con las expresiones más auténticas de la cultura nicaragüense , donde niños, jóvenes y adultos compartieron su talento, creatividad y sentido de pertenencia. Cada presentación fue una muestra de identidad y de esa particular manera de celebrar que caracteriza a Managua durante sus fiestas tradicionales. José Nicaragua, participante remarcó: Me motiva la cultura de mi país y pues bailo porque es la mejor expresión que puedo tener en mi vida para desarrollarme y liberar estrés El festival fue impulsado por el Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR), la Alcaldía de Managua y el departamento de Nicaragua Creativa , con el propósito de continuar promoviendo espacios que fortalezcan las manifestaciones culturales y generen oportunidades para quienes hacen de la creatividad y el emprendimiento una forma de crecimiento, donde sus autoridades manifestaron lo siguiente: Martha Baltodano, delegada INTUR departamental dijo: Estamos realizando este cierre magistral y de oro de las fiestas patronales de managua, centrado en el baile de las vaquitas, lo que representa una parte de la identidad cultural local de los managuas, la vaquita, es un personaje icónico que va de generación en generación De igual manera, Pedro Pablo Castillo del departamento de arte y cultura de la alcaldía de managua, expresó : Esta es la verdadera alegría de vivir en paz, gracias a Dios y al liderazgo de nuestros copresidentes Daniel y Rosario, que nos han orientado hacer este tipo de actividades bonitas, coloridas y alegres para las familias Después de bailar, también llegó el momento de emprender y entre baile y baile, también llegó el momento de comer. Las ferias que acompañan este tipo de celebraciones se convierten en una importante plataforma para los emprendedores, quienes encuentran en estos espacios una oportunidad para dar a conocer sus productos, acercarse a nuevos clientes y continuar fortaleciendo sus pequeños negocios.
La gastronomía, los productos elaborados por manos nicaragüenses y las distintas iniciativas de los protagonistas del emprendimiento aportaron dinamismo a la celebración, demostrando que la cultura y la economía creativa pueden caminar de la mano. Francisco Filipini, emprendedor, pupusas divino niño destacó: Sinceramente nos ayuda bastante porque nos proyecta, nos impulsa, nos dan la oportunidad de crecer un poco más, de expandir nuestros negocios Mientras los artistas competían por conquistar al público con sus originales presentaciones, los emprendedores aprovechaban cada oportunidad para mostrar el fruto de su trabajo y seguir creciendo. La creatividad también tuvo premio. Tras una jornada cargada de talento y entusiasmo, la mejor “vaquita” fue reconocida con un premio de 6 mil córdobas, como estímulo al esfuerzo, la originalidad y la dedicación de los participantes.
Así, el primer F estival de las Vaquitas cerró una jornada donde la tradición no solo se bailó y se celebró: también se convirtió en una oportunidad para impulsar el talento artístico, respaldar a los emprendedores y mantener viva la identidad cultural que distingue a Managua.