Apple habría diseñado y probado internamente una versión más corta del Apple Pencil pensada para el iPhone Ultra, su futuro modelo plegable, aunque finalmente habría decidido no llevarla al mercado junto al dispositivo. La decisión no respondería solo a una cuestión de diseño: detrás habría un riesgo directo para la pantalla plegable que la compañía no querría asumir en esta primera generación. El accesorio se acoplaría magnéticamente al lateral del terminal, tanto para guardarlo como para cargarlo de forma inalámbrica, un planteamiento que recuerda a la relación entre el iPad y su lápiz digital actual. Con un iPhone que se despliega hasta convertirse en una pantalla de tipo tablet, comparable en tamaño a un iPad mini, sumar el Pencil parecía encajar de forma natural.
Sin embargo, las pruebas internas habrían destapado varios problemas que llevaron a Apple a aparcar el proyecto, al menos de cara al lanzamiento. Tres motivos detrás del abandono del proyecto Las últimas filtraciones del entorno de la cadena de producción apuntan a tres argumentos concretos detrás de la decisión: la ergonomía del accesorio, la filosofía histórica de Apple sobre los estilógrafos y el riesgo que suponía para la pantalla plegable. El primero tiene que ver con la comodidad de uso: colocar el lápiz en el lateral, en lugar de en la parte superior como ocurre con el iPad, habría dificultado sujetar el teléfono con normalidad. El segundo remite a la visión que defendió Steve Jobs al presentar el primer iPhone, cuando rechazó los estilógrafos como sustituto de la interacción táctil con el dedo.
El tercero, y el que parece haber pesado más en la balanza, apunta directamente a la pantalla: un panel plegable necesita una superficie mucho más fina y blanda que la de un cristal convencional, y deslizar la punta del lápiz sobre ella de forma repetida habría dejado marcas visibles con el tiempo. Por qué la pantalla, y no la filosofía de Jobs, sería la clave real No todos los argumentos convencen por igual. La comparación con el S Pen de Samsung, que acompañó a la familia Galaxy Note desde 2011 hasta su descontinuación en 2021, demuestra que un teléfono grande con lápiz digital puede tener sentido comercial durante años. Tampoco parece sostenerse del todo la referencia a Jobs: la propia Apple ya se ha alejado de alguna de sus posturas históricas, como el rechazo a las pantallas táctiles en los Mac, ya que el próximo MacBook Pro incorporaría precisamente esa función.
El problema de fondo seguiría siendo la pantalla: si un panel plegable necesita mantenerse fino y flexible, cualquier punta rígida que roce su superficie de forma repetida representa un riesgo mayor que el simple uso del dedo. Por tanto, el argumento técnico pesaría mucho más que la cuestión ergonómica o la herencia filosófica de la compañía a la hora de explicar por qué el proyecto no habría llegado a buen puerto. Qué implica esto para el iPhone Ultra y sus futuras versiones De momento, no hay indicios de que Apple vaya a ofrecer un lápiz digital propio junto al iPhone Ultra en su lanzamiento. Apple no ha confirmado ninguna fecha de presentación del dispositivo, y tampoco existe información oficial sobre esta decisión: todo lo que se conoce procede de filtraciones sobre pruebas internas que la compañía no ha confirmado ni desmentido públicamente.
Tampoco hay certeza sobre si el abandono del proyecto es definitivo o si afecta solo a la primera generación del plegable. El propio recorrido de Apple con otros accesorios, como el Apple Pencil para iPad, muestra que la compañía suele introducir mejoras de materiales y de superficie entre generaciones, por lo que una futura versión de la pantalla plegable con mayor resistencia podría reabrir la puerta a un lápiz digital pensado específicamente para este formato. De confirmarse el lanzamiento del iPhone Ultra sin este accesorio, los usuarios que busquen escribir o dibujar sobre la pantalla plegable tendrían que recurrir al dedo o a accesorios de terceros no certificados por Apple, con las limitaciones de precisión que eso conlleva.