Sueltan un iPhone 15 Pro desde 30.607 metros, lo graban y ahora podemos ver el vídeo oficial del récord Guinness

Sueltan un iPhone 15 Pro desde 30.607 metros, lo graban y ahora podemos ver el vídeo oficial del récord Guinness

Un iPhone 15 Pro protegido con una funda ha superado una caída libre desde 30.607 metros de altura y ha llegado al suelo sin daños visibles. Guinness World Records certificó el récord el 26 de agosto de 2024, tras un experimento realizado el 24 de junio de ese mismo año cerca de Kiruna, en el norte de Suecia, organizado por la marca de accesorios RhinoShield junto con la compañía británica Sent Into Space. Vamos a ver cómo se hizo la prueba, porque el reto no fue solo lanzar el teléfono al vacío. La grabación se desarrolló junto al centro espacial Esrange, en una zona elegida precisamente por su escasa población, para reducir el riesgo de que el dispositivo cayera sobre alguna vivienda.

Un globo estratosférico elevó el iPhone hasta los 30.607 metros, el equivalente a 100.418 pies y 8 pulgadas, una altura que supera en más de tres veces el Everest (8.848 metros) y que deja muy atrás los 9.000 metros a los que suelen volar los aviones comerciales. Alcanzada esa cota, el teléfono fue liberado y cayó sin paracaídas. La funda AirX de RhinoShield, inspirada en los airbags de los coches El terminal utilizado fue un iPhone 15 Pro, protegido por la funda AirX de RhinoShield, que combina cámaras de aire con una estructura pensada para repartir la energía del impacto. Su diseño se inspira en los airbags de los coches y en los sistemas de amortiguación del calzado deportivo, y la marca asegura que reduce hasta un 81% el golpe que llega al terminal en sus condiciones estándar de prueba.

Antes del lanzamiento, los ingenieros sometieron el conjunto a pruebas de presión y a temperaturas bajo cero para reproducir las condiciones de la estratosfera, por lo que el experimento no se improvisó de un día para otro: llevó casi un año de preparación, con sistemas de liberación, cámaras y dispositivos de localización desarrollados específicamente para la ocasión. En las pruebas previas se emplearon varios dispositivos lanzados a distintas altitudes, y fue el que alcanzó los 30.607 metros el que terminó estableciendo el récord definitivo para este tipo de caída sobre terreno natural. Cinco horas de búsqueda en la naturaleza sueca Localizar el teléfono llevó más de cinco horas, aunque los sistemas de seguimiento habían acotado la zona de aterrizaje a un radio de unos dos kilómetros. El terreno agreste del norte de Suecia complicó la búsqueda, y solo cuatro personas, además del piloto, participaron en la primera batida con helicóptero: dos ingenieros de Sent Into Space y dos cámaras.

Mujou Hsiao, representante de RhinoShield, resumió la dificultad de la operación con una comparación sencilla: «Encontrar un solo teléfono en una extensión así era como buscar una aguja en un pajar enorme». El equipo dio finalmente con el dispositivo sin apreciar daño alguno derivado del golpe y, según recogieron los verificadores del récord, el terminal habría podido encenderse con normalidad. Guinness World Records confirmó que el teléfono recuperado en Kiruna permanecía intacto tras el descenso desde 30.607 metros, y reconoció la marca el 26 de agosto de 2024 como el récord a la mayor altura desde la que se ha dejado caer un teléfono móvil protegido con funda sobre terreno natural.