Líder después de tres jornadas, el Barcelona superó al Rayo con fases de gran dominio por 5-2. Un fútbol de mucho ritmo, con exhibición de potencial defensivo, dio como resultado un partido vibrante, que gustó al Spotify Camp Nou, pero también dejó ver cómo un Rayo Vallecano atrevido reaccionaba tras el descanso, al aprovechar cierta relajación defensiva del Barceloa. Sendos dobletes de Raphinha y Lamine Yamal, más un autogol de Lejeune tras jugadón de Gordon, que además era el 4-2 tras un amenazador 3-2, doblegaron los dos goles de Camello, que fue un quebradero de cabeza e hizo sufrir en defensa a los de Flick. El Barcelona, aunque no lo parezca por el marcador, se tuvo que esforzar para que el triunfo no se le escapase.
Dominó con un fútbol veloz y preciso durante muchos minutos y ahogó a su rival, pero fue inestable en fase defensiva y permitió que, cuando parecía sometido, el Rayo compitiese el tramo final del partido. Con cierto nerviosismo, la energía de Gordon, gran protag y, de nuevo, la constancia y determinación de Raphina acudieron al rescate para poner el triunfo a buen recaudo. FICHA TÉCNICA FC Barcelona, 5 - Rayo Vallecano, 2 FC BARCELONA: Joan Garcia (1); Koundé (1), Cubarsí (2), Christensen (1), Espart (3); Pedri (3) (Cancelo (1), 77'), Bernal (3) (Rodri (2), 64'), Olmo (2) (Fermín (2), 64'); Lamine Yamal (3), Rphinha (4) (Hamza (), 85'), Gordon (3) Adeyemi (1), 77') RAYO VALLECANO: Cárdenas (1); Baliu (1), Lejeune (0), Pathé Ciss (1), Jozhua Vertrouwd (0) (Pedrosa (1), 33'); Bouaré (1) (Pedro Díaz (1), 58'), Óscar V. (1), Unai López (1) (Nteka (1), 74'); De Frutos (0) (Fran Pérez (2), 58'), Camello (3) (Alemao (1), 74'), Álvaro (2) GOLES: 0-1, Camello, 12'; 1-1, Raphinha, 19'; 2-1, Lamine Yamal, 21'; 3-1, Lejeune,p.p., 52'; 3-2, Camello, 59'; 4-2, Raphinha, 71'; 5-2, Lamine Yamal, 90' ÁRBITRO: Francisco José Hernández Maeso (0), Comité Extremeño. Tarjetas a Pedrosa (90') ESTADIO: Spotify Camp Nou. 54.000 espectadores Olmo estrenó titularidad esta temporada, en lugar de Fermín, en unad e las dos rotaciones que dispuso Flick respecto al partido del pasado jueves ante el Athletic.
La otra fue la entrada de Koundé en el lateral derecho. Rodri, a la espera: entró en la emdia hora final, para ir sumando minutos y dar estabilidad en el tramo final del choque. Con una circulación de balón a muy alta velocidad y bajo la dirección de Pedri y sus pases de tiralíneas, el Barcelona sometió al Rayo desde los primeros compases, con acciones a ritmo vertiginoso como una pared Pedri-Lamine Yamal con pase final del '10' al área pequeña, cuando podía haber probado el remate con la derecha. El Barcelona tenía encerrado al Rayo, que sufría para sobrevivir a base de rechaces, a la espera de que en algún momento pudiesen buscar la contrar.
Y eso fue justamente lo que ocurrió: un rechace rayista llegó a Álvaro, que corrió como un gamo ante la desidia de Koundé, al que superó de forma algo sonrojante para llegar a la línea de fondo y hacer el pase de la muerte para la llegada de Camello, que remató a gol de forma fulminante. Un nuevo despiste de Koundé y el Rayo se avanzaba ante un barça dominante pero sin puntería: Raphinha lo intentó pero remató a las manos de Cárdenas tras centro de Pedri; Olmo remató mal tras internada de Gordon y Lamine Yamal, que recogió el balón, remató aún peor. Poca puntería hasta que llegó el de siempre, Raphinha. El capitán, de nuevo 'falso nueve' con mucha movilidad, controló un pase al primer toque de Xavi Espart, dribló a Pathé Ciss, amagó, enganó a Cárdenas y remató a gol al lado contrario al de la estirada del meta.
En un auténtico vendaval barcelonista, apenas dos minutos después Lamine Yamal cogió un mal rechace rayista tras unas posibles manos y madó con la zurda un misil que se coló por la escuadra. Golazo para remontar el chispazo rayista inicial. La posible sentencia, después de un chut lejano de Bernal que detuvo Cárdenas, pudo llegar poco antes del descanso, cuando el meta rechazó muy mal un chut de Gordon y Koundé recogió el rechace para marcar, pero en fuera de juego. Hubo que esperar al inicio de la segunda parte, cuando Gordon aprovechó un pase vertical de Olmo después de una recuperación de Bernal, marchó de su par y ganó línea de fondo para centrar.
Lejeune, en su intento de rechace, marcó en propia. El choque parecía sentenciado, pero de la nada el Rayo obtuvo otro gol, a la salida de un córner surrealista cedido por Christensen: Camello ganó en el salto a Espart para rematar y marcó de cabeza el 3-2. El Barça se había relajado y de repente parecía desorientado. Sendos rechaces flojos de Cubarsí y Joan permitieron a Camello rematar, pero encontró la respuesta del meta barcelonista.
Raro el partido: el Barcelona había sido superior durante muchos minutos y, pese al gol inicial rayista, había dado la vuelta al marcador y mandaba, cuando, a la misma velocidad que las oleadas del Barcelona habían desarbolado al Rayo, el conjunto rayista se metió en la pelea aprovechando ciesta inestabilidad azulgrana. Y ahí lució Gordon, nuevo ídolo del Spotify camp Nou, que ya había provocado el autogol de lejeune, para asistir de tacón a Raphinha: lo dejó solo ante el meta y el capitán, una vez más, no perdonó. Lamine Yamal puso la guinda tras una dejada de Hamza casi al final.