Un nuevo ídolo en el Camp Nou

Un nuevo ídolo en el Camp Nou

Anthony Gordon (25 años) es de esos fichajes que tiene que ‘currárselo’ para convencer. Como siempre, el precio influye en la imagen que proyecta de inicio un jugador nuevo. Se pagaron 70 millones por él más variables y eso hay que devolverlo con juego. Pero Deco tenía claro que el extremo del Newcastle lo valía, sin olvidar que la Premier League siempre es un mercado inflacionado.

Lo bueno para el Barça es que al inglés, sus esfuerzos, sus desmarques, su velocidad para romper líneas con y sin balón y su capacidad para asociarse con sus compañeros, le están ayudando a asentarse en el once inicial del Barça. Ayer, ante el Rayo Vallecano, repitió de inicio en la posición de extremo izquierdo dado que Raphinha actuó otra vez de ‘nueve’. Y de nuevo, el inglés volvió a marcar la diferencia. Con personalidad, se entendió bien en un triángulo con el lateral izquierdo Espart y el mediapunta Dani Olmo.

Volvió a tirar desmarques continuamente y a poner a prueba a su marcador, Balliu, al que llevó al límite en varias acciones. Gordon es un futbolista que conduce la pelota pegada a la bota pero, sobre todo, lo que mata a sus rivales es su potencia. Precisamente por esa fuerza en el cuerpo a cuerpo generó el tercer gol del Barça en el minuto 51. Bernal avanzó con el balón a 40 metros de la portería y se la dio a Olmo en la mediapunta, por detrás de Raphinha.

El de Terrassa, un superdotado técnicamente, vio a Gordon irse hacia dentro en un desmarque al pasillo que hay entre el lateral y el central. Le pasó el balón al espacio y, aunque Balliu le metió el cuerpo, el inglés le superó y se hizo con el balón. Su pase con la izquierda hacia Raphinha sólo lo pudo despejar Lejeune hacia su propia meta batiendo a Cárdenas. Después, con 3-2 en el marcador y el Rayo creyéndose que podía empatar, de nuevo Gordon fue letal para el equipo vallecano.

Corría el minuto 71 cuando Koundé le envío un balón en profundidad que le dejó cara a cara con Lejeune. El inglés lo encaró , se fue hacia el corazón del área conduciendo el balón y, cuando vio que Raphinha se desmarcaba a su espalda, le pasó el balón con un toque de media espuela que le dejó solo ante Cárdenas. El brasileño no falló y firmó el 4-2 que ya liquidó al equipo madrileño. Adeyemi sustituyó a Gordon en el minuto 76 y el Camp Nou le despidió con honores.

Ya ha generado cuatro goles, dos en Elche y dos ayer. Para un debutante no está nada mal.