En la carta, enviada esta misma mañana, Cook admite que todavía le cuesta creer que haya llegado el momento. «Es un momento que siempre supe que llegaría, y aun así todavía me cuesta creer que haya llegado», escribe. Agradece la oportunidad «de toda una vida» de haber liderado al equipo y asegura que todo lo conseguido se debe a ellos. Lo que dice la carta: gratitud, cultura y un guiño a Steve Jobs Cook dedica buena parte del memo, que se puede leer integro aquí, a la cultura de Apple como motor del éxito de la empresa, algo que ningún informe anual podría reflejar. «Este lugar es la prueba de que la cultura triunfa sobre todo», señala, antes de recordar la idea de dejar «nuestra huella en el universo», un guiño directo a Steve Jobs. Insiste en que ese propósito ya vivía en cada empleado antes de llegar a la compañía.
El directivo también deja claro que no se marcha de Apple, sino que cambia de puesto. «Como sabéis, no dejo Apple. Pero sí dejo un rol que he amado profundamente», apunta, aunque se declara «completamente en paz» con su decisión. Cerró la jornada con un mensaje en redes sociales: «Mucho amor para la comunidad de Apple en mi último día como CEO. Mi cargo cambia mañana, pero el cariño que siento por esta comunidad nunca lo hará».
John Ternus, el elegido desde abril para tomar el relevo Como ya sabemos, la sucesión no nos pilla de sorpresa: Apple confirmó el plan en abril de 2026 y puso fin así a meses de especulaciones sobre quién sucedería a Cook. En aquel momento, explicó a la plantilla que ceder el testigo era «el mayor privilegio» de su vida como CEO y describió a su sucesor como alguien con «la mente de un ingeniero, el alma de un innovador y el corazón para liderar con integridad». Ternus llega al puesto tras años como responsable de hardware de la compañía, un perfil distinto al de Cook, que se hizo un nombre gestionando operaciones y cadena de suministro. En la carta de despedida, Cook refuerza esa confianza: asegura que pocas personas entienden lo que hace falta para construir productos que cambien el mundo como lo entiende John, y que no podría estar más entusiasmado con su liderazgo, algo que refuerza la idea de continuidad en la forma de trabajar de la compañía.
Quince años de mandato que llevan a Apple hasta los 4,6 billones de dólares El mandato de Cook, que arrancó en 2011 tras la salida de Steve Jobs, se cierra con una compañía cuya valoración de mercado ronda ya los 4,6 billones de dólares, la cifra que han destacado varios análisis tras conocerse el relevo, en lo que supone uno de los mayores relevos corporativos de los últimos años. Es un salto que multiplica muchas veces el valor que tenía la empresa cuando asumió el cargo, y que sitúa a Apple entre las compañías más valiosas del planeta. Cook tiene 65 años y, según ha trascendido, ha preparado durante meses una transición ordenada que le permite mantener sus vínculos con la compañía sin ejercer como consejero delegado. Por lo que, más allá de las cifras, el relevo llega en un momento en el que el mercado sigue pendiente de cómo digiere Apple el cambio en la cúpula, un movimiento que Ternus deberá gestionar desde ya.
Qué rol tendrá Cook a partir de ahora en Apple El propio Cook zanja las dudas sobre su futuro en el mismo memo: seguirá formando parte de Apple, aunque cambie de cargo. No detalla cuál será su nueva función exacta, más allá de decir que espera «veros en mi nuevo rol en Apple Park y por todo el mundo». Ese silencio sobre el título concreto ha generado curiosidad, aunque él mismo insiste en que el cambio de cargo no significa alejarse de la compañía.