Según la entidad, se han recibido 419 mil 863 visitantes internacionales hasta el séptimo mes del año, que representa el 37,2 %, es decir 708 968 viajeros foráneos menos que en la misma etapa del 2025. La mayor caída correspondió a los visitantes procedentes de Canadá, con 350 mil 737 menos, seguidos por la comunidad cubana residente en el exterior, con una reducción de 52 mil 021, y Estados Unidos, con 39 mil 944 menos. También se registraron descensos significativos entre los viajeros provenientes de Rusia, México, Argentina, España, China, Colombia y Francia. La ONEI define como viajero a toda persona que se desplaza entre dos o más países.
Cuando el traslado se realiza fuera del país de residencia, se considera un viajero internacional, independientemente del motivo o del medio de transporte utilizado. Por su parte, se considera visitante internacional a quien se desplaza a un país distinto de aquel donde reside habitualmente por un período no superior a un año, con fines de ocio, recreación, negocios u otros motivos personales. La industria turística cubana atraviesa una profunda crisis, marcada por la salida de algunas de las principales cadenas hoteleras internacionales que operaban en la isla, en un contexto de recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. Como consecuencia de esta política, las empresas y grupos hoteleros cubanos enfrentan dificultades para acceder a fondos de inversión y líneas de crédito estadounidenses o procedentes de otros países.
También se ve limitado el acceso a importantes plataformas internacionales de distribución turística, como los Sistemas de Distribución Global Galileo, Worldspan y Sabre, así como a sitios como Trivago, Expedia y Booking.com, donde han sido eliminadas instalaciones hoteleras cubanas. A ello se suma el efecto acumulativo de las sanciones unilaterales aplicadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos; la inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, y la actualización de la lista de entidades cubanas restringidas. Asimismo, el turismo de cruceros ha experimentado una disminución significativa, mientras que las dificultades en el suministro de combustible afectan el flujo regular de vuelos internacionales. En medio de este complejo escenario, Cuba busca ampliar las modalidades de negocios en el sector turístico para contribuir a su recuperación. mem/mpp