Brennan, intocable en el sprint, se lleva su tercera victoria en la Vuelta a España

Brennan, intocable en el sprint, se lleva su tercera victoria en la Vuelta a España

Por si quedaba alguna duda, el británico Matthew Brennan se consolidó como el velocista con mayúsculas de esta Vuelta a España y conquistó en la meta de Lorca su tercera victoria parcial con una superioridad insultante. Por segundo día consecutivo su equipo, el Visma, quemó las naves apostándolo todo a meterlo en el sprint junto a Wout Van Aert. Y si el martes no salió bien, esta vez el plan salió tal y como lo pintaron por la mañana en el bus del equipo. Y el líder, Enric Mas, bien colocado hasta el final, minimizó riesgos y cubrió sin sustos el día previo al asalto, este jueves, de la llegada en Calar Alto, una de las fechas decisivas en la lucha por la general de la carrera.

La etapa murciana de la Vuelta, de Cartagena a Lorca, arrancó bajo un calor intenso pero con las mismas ganas de batalla de cada día, esta vez, y como el martes, por parte de ciclistas de perfil más modesto, que deben intentar aprovechar jornadas de transición como ésta. Ni cinco minutos habían pasado desde la salida real cuando cuatro hombres se lanzaban por delante del pelotón. Eran Domen Novak (UAE), Ethan Hayter (Soudal), Alessando Covi (Jayco) y Sinuhé Fernández (Burgos BH), este último solo 24 horas después de haber probado también suerte en la anterior etapa. Hasta el minuto y medio de ventaja se fueron los cuatro, una distancia casi 'standard' en una Vuelta en la que los equipos de los sprinters jamás pierden de vista el control de las fugas.

Al final, su aventura fue neutralizada pronto, a 90 km de meta, justo cuando el viento de costado provocaba un abanico que partía en dos el pelotón, aunque con muy pocos ilustres en el segundo grupo que llegó a viajar con 40 segundos de retraso antes de que las cosas volviesen a la normalidad y el gran grupo se uniese de nuevo apenas diez kilómetros después. Y con el pelotón estirado, consumiendo largas rectas a una media de 46 por hora y el calor apretando, otra fuga saltó, por segunda vez en el día con Hayter de protagonista, esta vez acompañado por Lawrence Warbasse. Apenas 25 segundos de ventaja acumularon, sin llegar a nada más por el interés del Visma, un día más, por controlar la etapa en favor de una llegada para Van Aert o Brennan. Y en el inicio del Alto de Aledo, largo (9 km) pero muy tendido, los dos de la fuga fueron alcanzados.

El Pinarello Q36.5 y el Visma, una vez más, pusieron en fila de a uno al pelotón durante el puerto, evitando la tentación de muchos de probar la aventura. Van Aert pasó primero por la pancarta del puerto, por delante de Buitrago y Fortunato, confirmando las ganas del Visma y del corredor belga de desquitarse de la derrota de la víspera en el sprint. En el descenso no cesaron los ataques del Tudor y del Groupama, pero fueron reintegrados los atacantes y Visma volvoieron a controlar la carrera imponiendo un ritmo endiablado de 60 km/h altos durante buena parte de los últimos 25 kilómetros y provocando que el pelotón se redujera a unos 80 corredores. Entre los que se quedaban atrás, el portugués Joao Almeida, 2º en 2025.

En los últimos 15 kilómetros, Uno-X y Pinarello se pusieron a colaborar con Visma y, a falta de 8 kilómetros, el Decathlon también ganaba posiciones en cabeza. Había que llegar bien colocado a esas siete rotondas en los últimos cinco kilómetros que les esperaban a la entrada de Lorca. En el sprint, y tras una caída en la última curva, pasó lo que todos esperaban que pasase un dia antes, cuando Tronchon quebró el plan del Visma. Matthew Brennan entró muy bien colocado al último giro, por detrás de Van Aert.

Nadie osó ponerle la rueda al británico, que ganó muy fácil, y ya lleva tres fotos de brazos levantados en meta en esta Vuelta. Coquard, Meeus, Magnus Cort y un Van Aert más lanzador que llegador entraron tras el británico.