Bloomberg — El presidente Javier Milei, hizo de las redes sociales un arma política para llegar al poder en 2023. Ahora, el desgaste de esa maquinaria digital expone los desafíos que enfrenta para lograr la reelección el próximo año. Las menciones de Milei en redes sociales y sitios web cayeron a 3,7 millones en junio, un 72% menos que el máximo de 12,6 millones de febrero de 2025, según un nuevo informe de la consultora de comunicación Ad Hoc. Las interacciones con sus publicaciones en X, como reposts y “me gusta”, han caído un 62% desde que asumió la presidencia.
El declive de Milei en las redes sociales refleja un discurso político cada vez más a la deriva. Los avances económicos se han estancado, su agenda legislativa tropieza y varios escándalos de corrupción han desdibujado las diferencias entre el líder libertario y el establishment político que prometió erradicar. Su imagen pública también se encuentra cerca de mínimos. “Milei supo usar las redes sociales porque respondía muy bien a su dinámica”, dijo Kevin Grunbaum, director digital de Ad Hoc. “Que hoy pierda protagonismo es una señal claramente negativa. La caída de las interacciones es un síntoma del desgaste que también estamos viendo en la opinión pública.” La oficina de prensa de Milei no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
El escándalo que estalló en febrero de 2025 después de que Milei promocionara una memecoin marcó un punto de inflexión, según Ad Hoc. Desde entonces, la conversación sobre el presidente ha estado cada vez más dominada por acontecimientos fuera de su control y menos por la agenda que busca impulsar. Las crecientes divisiones dentro de la maquinaria digital de Milei se asemeja a la fragmentación de la derecha en las redes sociales de EE.UU. por la guerra del presidente Donald Trump en Irán. Investigadores también han determinado que en plataformas como X predominan los comentarios conservadores, lo que hace aún más llamativa la pérdida de influencia de Milei.
Las tensiones afloraron en 2025, cuando Daniel Parisini —un destacado influencer libertario conocido como Gordo Dan, que conduce podcasts con altos funcionarios— comenzó a criticar abiertamente a figuras del gobierno. Las disputas se profundizaron este año, cuando sectores de la base digital de Milei empezaron a cuestionar cada vez más a integrantes de la coalición gobernante. Mientras tanto, algunos de los principales arquitectos de la estrategia de Milei en redes sociales enfrentan acusaciones penales o han cometido errores evitables. Fernando Cerimedo, quien dirigió la campaña de Milei en redes sociales con un ejército de bots en 2023, fue encarcelado en Bolivia el mes pasado por un presunto intento de femicidio.
Otro aliado digital clave, el ex vocero Manuel Adorni, renunció en junio en medio de un escándalo por supuesto enriquecimiento ilícito. A principios de esta semana, la embajada china en Argentina criticó al director de Comunicación Digital de Milei, Juan Pablo Carreira, por especular que una empresa estatal china y el Partido Comunista eran responsables del colapso de un glaciar en la frontera con Nepal que ha dejado miles de muertos. Milei se ha descrito a sí mismo como “un producto de las redes sociales”. Antes de llegar a la presidencia, alcanzó notoriedad gracias a combativas apariciones televisivas, videos virales y una presencia incesante en internet.
Sus insultos, memes y ataques contra “la casta” —el término que utiliza para referirse al establishment político argentino— fueron una pieza central de esa estrategia. Las redes sociales también permitieron a Milei compensar la falta de una estructura política tradicional y su limitada presencia en el territorio. Recorrió relativamente poco el país durante la campaña de 2023, pero ganó en la mayoría de sus 23 provincias. Desde que asumió, aún no ha visitado nueve provincias, lo que podría hacer más relevante la pérdida de alcance digital mientras se prepara para buscar la reelección.
VER MÁS: IPC de agosto: qué inflación esperan las consultoras Desde que asumió, Milei ha utilizado las redes sociales no solo para promover sus ideas y políticas, sino también como arma para atacar públicamente a sus adversarios. En abril de 2024, el senador Martín Lousteau levantó tímidamente la mano durante una votación para aumentar drásticamente los salarios de los legisladores. Milei aprovechó el gesto para presentarlo como ejemplo de la desconexión de las élites políticas. La imagen positiva de Lousteau cayó del 38% en enero de 2023 al 17% en junio de 2024, según una encuesta de D’Alessio IROL-Berensztein.
Ahora, los ataques de Milei en redes sociales podrían estar beneficiando a sus adversarios en lugar de marginarlos. Ha criticado duramente a la dirigente izquierdista Myriam Bregman, pero ella se ha mantenido entre los políticos más populares de Argentina este año. “Ahora hay una sensación de decepción”, dijo Sergio Berensztein, director de la consultora política que lleva su nombre en Buenos Aires. “A medida que se acumularon los escándalos y la economía comenzó a desacelerarse, la militancia digital perdió la autoridad moral para seguir impulsando una agenda tan agresiva, y el presidente es prácticamente el único que todavía la lleva adelante”. Aun así, la maquinaria digital libertaria no ha desaparecido y la oposición no ha logrado capitalizar plenamente la pérdida de atractivo de Milei en internet. El contenido contra el presidente ha ganado terreno en YouTube, pero los políticos tradicionales de la oposición no lideran ese crecimiento.
VER MÁS: CEOs argentinos dominan listado entre los más influyentes de América Latina “El oficialismo perdió alcance, pero su núcleo sigue siendo sólido a pesar del malestar social”, dijo Lucas Malaspina, director de Sustantiva, una consultora de datos y estrategia. Una pregunta clave en el gobierno argentino es quién controla el mensaje de Milei en redes sociales. El asesor Santiago Caputo y Karina Milei, hermana y principal confidente del presidente, siguen disputándose el control de la estrategia digital, según dos personas familiarizadas con el asunto. La cuestión es tan delicada que la semana pasada el vocero Adrián Ravier anunció que una persona cercana a Karina asumiría el mando del área, pero se retractó pocas horas después.
Los analistas políticos consideran que el problema podría ser temporal mientras la oposición siga sin encontrar un mensaje claro. En última instancia, la situación económica de los argentinos probablemente pese más que las redes sociales. “Las redes sociales son una herramienta fundamental, así que, si eso mejora un poco y la oposición sigue tan dormida y descoordinada como hasta ahora, quizás puedan salir adelante”, dijo Berensztein. “Especialmente si logran mejorar, aunque sea marginalmente, la percepción de la opinión pública sobre la economía”. Lea más en Bloomberg.com