Bloomberg Línea — El Gobierno de Bolivia anunció la intervención “extraordinaria” de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) durante un período inicial de 180 días con miras a garantizar el abastecimiento y transparentar la distribución de los combustibles. El plazo de la intervención podría extenderse una sola vez y de manera excepcional por otros 90 días, según la medida anunciada mediante el decreto 5697, publicado en la Gaceta Oficial de Bolivia. En todo caso, la intervención podría concluir antes si se superan las condiciones que la motivaron, según ha dicho el propio Gobierno boliviano. Por medio de esta acción se dispone “la intervención estatal extraordinaria, transparente y temporal de la gestión de YPFB, con la finalidad de proteger los intereses del Estado y recuperar la eficiencia de la gestión operativa y administrativa”, dice el documento.
La medida dispone de mecanismos de control para identificar posibles irregularidades y establecer responsabilidades. La comisión de intervención de YPFB estará integrada por cinco representantes del Gobierno, provenientes de los ministerios de Hidrocarburos y Energías; Economía y Finanzas Públicas; Obras Públicas, Servicios y Vivienda; Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua; y el Viceministerio de Transparencia, Seguridad Jurídica e Integridad Pública. Durante la intervención, la comisión tendrá acceso a la información técnica, administrativa, financiera y operativa de YPFB. Esta comisión podrá realizar auditorías, inspecciones y evaluaciones, contratar especialistas y recomendar cambios de personal o acciones legales cuando encuentre irregularidades.
Su tarea será revisar el funcionamiento de la empresa y su cadena de importación y distribución de combustibles para recomendar medidas correctivas al Gobierno. En el ejercicio, se buscará detectar posibles desvíos o contrabando de combustibles. La Comisión deberá presentar un informe Inicial en un plazo máximo de 30 días calendario Desde 2024, Bolivia se enfrenta a un abastecimiento irregular de combustibles, que se evidencia en largas filas en las gasolineras. Entre mayo y junio, los bloqueos de carreteras agravaron la situación del abastecimiento de combustibles en el país andino.
Ya a principios de este año, los conductores también denunciaron problemas en sus vehículos que atribuyeron a la calidad de la gasolina. En febrero, YPFB informó que tras una investigación realizada por un equipo técnico de la empresa estatal se identificó “de manera muy puntual” casos específicos de gasolina con concentraciones superiores de goma y manganeso. “Los problemas están confirmados, y básicamente tiene que ver con la goma y el manganeso, fuera de especificación, que se genera en dos tanques que ya los hemos identificado y los hemos separado de todos los procesos”, dijo en su momento en un comunicado Yussef Akly Flores, entonces presidente de YPFB. Cuestionamiento a YPFB Según un reciente informe de la Fundación Jubileo, YPFB llega a sus 90 años de historia sin haber logrado consolidarse como una compañía eficiente e institucionalizada. La Fundación Jubileo cuestiona el papel que la firma ha desempeñado durante las distintas etapas políticas del país y advierte sobre el deterioro de los principales indicadores del sector hidrocarburífero. “En 90 años de su creación, no ha logrado consolidarse en el país”, señala el informe, que describe a YPFB como una empresa que quedó expuesta a los intereses políticos y económicos de los distintos gobiernos y que terminó funcionando, en distintos momentos, como una fuente de empleo vinculada a los partidos o agrupaciones que llegaban al poder.
La petrolera estatal tiene 11 empresas subsidiarias bajo una presidencia ejecutiva. De ella dependen además siete gerencias nacionales y cinco direcciones, mientras que dos vicepresidencias cuentan a su vez con otras 10 gerencias nacionales. Para Fundación Jubileo, esta configuración conforma una estructura “burocrática, altamente ineficiente”, a la que se suma un problema institucional: YPFB mantiene simultáneamente funciones de operador y fiscalizador dentro del sector hidrocarburífero. El informe vincula esta estructura con el desempeño de la industria hidrocarburífera boliviana durante las últimas dos décadas.
Según el documento, los 20 años de apuesta por un papel monopólico de YPFB estuvieron acompañados por una caída de las reservas certificadas de hidrocarburos y una reducción significativa de la producción tanto de gas natural como de líquidos. El deterioro también tuvo consecuencias sobre los mercados externos. Bolivia perdió el mercado argentino para su gas natural y redujo en 60% las exportaciones de este energético a Brasil, de acuerdo con el análisis de Fundación Jubileo.