Puerto Iguazú — Uno de los principales referentes del equipo económico de Javier Milei desestimó este jueves los proyectos que buscan forzar una intervención oficial para alivianar los niveles de mora por considerarlos “populistas” y que “atentan contra el acceso al crédito” futuro. Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central argentino (BCRA), aseguró que desde la entidad observan “con poco interés” las propuestas que impulsan algunos sectores de la oposición en el país. Asimismo, aseguró que los bancos hoy “tienen capacidad de absorber las pérdidas por las decisiones equivocadas que han tomado” y “no necesitan asistencia de afuera”. Y apuntó contra las entidades por considerar que mantienen tasas de refinanciación “impagables”.
Al participar este jueves de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que se está desarrollando en Puerto Iguazú, Misiones, Werning se mostró confiado en que los niveles de mora se comprimirán en los próximos meses. Es que según indicó, datos recientes sugieren un punto de inflexión en el que “el ciclo de la mora tocó un pico” que coincidió con el valle en que había ingresado el crédito. En su exposición, uno de los principales referentes del equipo económico indicó que “cada vez son menos los que dejan de pagar y los que entran en mora”, al tiempo que anticipó que “el crédito ya dejó de contraerse” y comenzará a crecer. Esa combinación de factores, añadió, hará que hacia adelante se vaya “reduciendo esta ansiedad”.
En esa línea, Werning también rechazó la posibilidad de realizar cambios regulatorios para acelerar la resolución ya que “va a generar incertidumbre” y “no va a cambiar la mayoría de quienes están en situación de mora”. Sectores de la oposición ya se han presentado cerca de 30 proyectos para forzar una intervención y convocó para el próximo miércoles, 9 de septiembre, a una sesión en Diputados para debatir morosidad. En cambio, Werning reiteró que la situación es un “asunto entre privados” y se refirió a las soluciones reales que sí puede haber, que “ataquen el problema de raíz”. Al respecto, apuntó contra el costo financiero de refinanciación señalando que aún “es alto” e “impagable”.
Es que según señaló, “bajó apenas un cuarto desde el pico” que alcanzó en el período electoral. “Esas refinanciaciones tienen que venir con tasas de interés mucho más bajas para darle oportunidad de pago, tienen que venir con plazos más largos”, pidió. Y agregó: “La clave es a qué costo los bancos refinancian”. Al referirse a ese costo de refinanciación, Werning también recordó que “no solo las tasas inciden” y apuntó contra el costo originado en la carga tributaria. “La carga impositiva es de un 25% en promedio. En su mayoría, se explican por impuestos provinciales y tasas municipales”, dijo.
Para Werning, el cambio estructural que hoy transita la Argentina se refleja en que hay crédito y no en que aumentó la mora. Al respecto, Werning pidió reconocer que ese cambio estructural “reemplazó un régimen de crédito al sector público, donde la mora esperada era del 80%” dado que “los títulos públicos cotizaban a 20 centavos”. “Convivimos durante muchos años con un sistema bancario abocado a darle crédito al Estado con una probabilidad de mora del 80%”, dijo Werning y destacó que ese cambio de paradigma fue posible porque “el presidente Milei intervino en el momento justo”. En su discurso, el vicepresidente del BCRA también rechazó la posibilidad de incentivar una expansión del crédito vía baja de encajes ya que hoy están en el orden del 12% de los depósitos, en niveles similares al promedio histórico. Herencia e inflación Por otra parte, Werning también consideró que en Argentina “pareciera que nos hemos olvidado demasiado rápido del pasado” en relación a algunas ideas que se han instalado a las que calificó como “peligrosas”.
Se refería específicamente a quienes pregonan que “un poco de inflación no es grave” si da espacio a un mayor crecimiento económico. En cambio, dijo que “la estabilidad económica es necesaria para el crecimiento”. “La evidencia empírica contradice esa hipótesis”, expresó. “Un poco de inflación es gravísimo”, subrayó. Por ello, destacó que en la entidad observan que la inflación ingresó en una “senda descendente” que “está firmemente en curso”. Esa desaceleración, dijo Werning, es producto de que durante los primeros meses del 2026, el BCRA mantuvo la base monetaria contenida, aun con las compras de reservas, buscando que los shocks transitorios no se conviertan en presiones persistentes sobre los precios.
Reservas y municiones para contener volatilidad cambiaria preelectoral En otro pasaje de su exposición, Werning se refirió al tipo de cambio y el nivel de reservas. Al respecto, dijo que desde el cambio de gestión, las reservas internacionales aumentaron cerca de US$30.000 millones y que ese incremento “ocurrió al mismo tiempo que se realizaron pagos netos por más de US$40.000 millones y se avanzó en la eliminación de restricciones cambiarias que permiten a las empresas hoy libremente acceder a dólares para importar, pagar deuda y pagar dividendos”. Por ello, y luego de recordar que las personas físicas no tienen restricciones para acceder a divisas, dijo que hoy “no hay un cepo que restrinja el accionar de la economía”. Mirando hacia adelante, Werning aseguró que el BCRA amplió su liquidez disponible en más de US$20.000 millones entre renovaciones de swaps y posición en futuros para contener posibles episodios de volatilidad cambiaria o coyunturas desafiantes.
Estas herramientas del BCRA, consideró el vicepresidente de la entidad, “tendrán un efecto más potente y efectivo, con mucho menos intervención”. En ese sentido, también destacó que “con déficit fiscal cero, uno de los factores que nos llevó a crisis cambiarias ya no está más”. Por ello, pidió “reconocer el rol del equilibrio fiscal”. Reforma de la Carta Orgánica Por último, Werning se refirió a la reforma de la Carta Orgánica del BCRA que impulsa el Gobierno.
Al respecto, advirtió que “puede tener un fuerte impacto económico” ya que supone un “límite al abuso” de los recursos que pueda hacer cualquier gestión a futuro. Al respecto, calculó que entre 2003 y 2023 los distintos Gobiernos causaron daños patrimoniales al BCRA por el equivalente al 85% del PBI. “Todas las gestiones anteriores, desde la salida de la convertibilidad, han usado y abusado de los recursos del BCRA”, marcó. En cambio, destacó que “los resultados del BCRA hoy son los mejores en 20 años sin dibujos contables”.