El fichaje de Gabriel Jesus (29 años) fue la traca final del mercado del FC Barcelona. El interés por contratarlo lo desveló Mundo Deportivo el pasado domingo, provocando un gran revuelo a nivel internacional que se confirmó rápidamente: al día siguiente el brasileño ya estaba en Barcelona pasando revisión médica. Sin embargo, los contactos habían comenzado al menos una semana antes, según ha podido saber esta redacción. El Barça mantuvo hasta el final del mercado su interés en Julián Alvarez (26 años).
El delantero del Atlético de Madrid apostó muy fuerte por vestir de azulgrana y Joan Laporta, Deco y Flick consensuaron que no le dejarían tirado. Sin embargo, en paralelo se decidió que, viendo que era muy difícil sacarlo del Atlético este verano dada la actitud de Gil Marín, estaría bien tener un plan alternativo. Sobre todo, para darle un 9 puro al entrenador para que completase la plantilla. Así, una semana antes de que Mundo Deportivo desvelase el interés culé, el Barça se movió con Gabriel Jesus para saber su predisposición a firmar.
Ya se sabía que no era la primera opción de Arteta para el Arsenal como titular y tampoco la segunda (prefiere a Havertz y a Gyökeres) pero hacía falta saber si el brasileño estaba por la labor. Y lo estaba al máximo porque jugar en el Barça era su sueño de infancia. Pudo hacerlo en 2016 pero el City fue con todo a por él y el Barcelona, no. Después el Barça se interesó por su estado físico, en especial por sus rodillas.
Ya se le había visto en Girona el 1 de agosto, en el Trofeu Costa Brava (1-4), en el que incluso marcó un gol. Se contactó con los médicos ingleses que habían tratado sus rodillas y dieron máximas garantías. El Barça se decantó por él por ser un ‘9’ muy técnico y asociativo, que puede salir del área y combinar en espacios reducidos gracias a su habilidad, pero que también se lanza con frenesí a la presión avanzada. El jugador se mostró dispuesto a jugar en cualquier puesto del frente de ataque, incluso en las bandas.
Además, gustó su motivación por ganar la Champions, trofeo que no pudo conquistar ni en el Manchester City (perdió una final contra el Chelsea) ni con el Arsenal (otra final perdida, la última ante el PSG). Hansi Flick vio con muy buenos ojos su perfil, propuesto por Deco y similar al de Julián aunque, quede claro, sin suponer su llegada que se renuncie al argentino. Acabó de convencer con Gabriel Jesus que su precio era muy asequible dado que acababa contrato en 2027 y el Arsenal no pidió más de 10 millones de fijo. Al firmar por 3 años, el brasileño asumió una importante rebaja sobre lo que cobraba en el Arsenal.
Otro punto a su favor fue que conoce a varios jugadores culés de su paso por el City y la selección brasileña.