Pasito a pasito Enric Mas va opositando para certificar su victoria en La Vuelta el próximo 13 de septiembre en Granada. Hoy el líder de la carrera se enfrentaba a un duro examen, de 166,6 kilómetros entre Vera y Calor Alto. Un duro y caluroso día en la oficina, con cuatro puertos puntuables, con el final en el durísimo Calar Alto (2.100 metros, 17 km al 5,6%) precedido del no menos exigente Alto de Belefique (1ª, 13,1 km al 7,2%). Un día en el que cualquier error se iba a pagar muy caro y en el que Enric Mas volvió a demostrar que está en forma y que de momento las piernas le responden a la perfección, al igual que al joven esloveno Jakob Omrzel, el superviviente de la numerosa fuga, que lograría una victoria en solitario para enmarcar, su segundo éxito profesional tras el título nacional de sui país.
Dado el perfil de la jornada, ésta saltaría por los aires nada más empezar y afrontar el primer coloso del día, el Alto del Cabecico (3ª, 8,4 km al 3,3%), formándose una numerosa fuga de 30 unidades con piernas ilustres como las de Johannessen, Almeida, Lutsenko, Van Aert o la de los españoles Castrillo, Pierna, Díaz, Berrade o Pello Bilbao. Su ventaja llegó a ser respecto al grupo de los elegidos de más de siete minutos. Por detrás, Movistar Team controlaba el grupo, con Decathlon y Red Bull bien atentos. Felix Gall, 3º de la general a 1’39” al empezar el día, advertía antes de salir que iban a atacar.
Cumplió su palabra, pero las piernas no le respondieron y Mas fue superior. La numerosa fue se fue rompiendo a medida que se acercaba la hora de la verdad. Bajo un calor infernal, Romo protegió bien las espaldas a Mas, a la espera del anunciado y esperado movimiento de Decathlon, que se iba a producir en el último puerto del día, con los seis primeros kilómetros muy duros y un muro agotador al 9,5% a 3 kilómetros de meta. A 14,5 kilómetros de meta, Mas se quedaba sin compañeros y Decathlon tensaba la cuerda.
El equipo galo apretó al líder, al que se veía muy sólido. Jugada maestra de Movistar Team Un kilómetro después Gall atacaba yh a su rueda se pegaban Mas y Roglic con una cierta tranquilidad, mientras por delante Omrzel iba directo a por el triunfo. Enric quería guerra y quemó las naves a 9,1 kilómetros de meta, mostrando una vez más en La Vuelta su mejor versión, la más atacante. El balear se fue y nadie le siguió.
Llegó a tener más de 40 segundos de ventaja respecto a Gall y Roglic, que no podían. Mas se encontró por delante a García Pierna, que se dejó hasta la última gota de sudor y el líder siguió a lo suyo, cruzando la línea de meta con 27 segundos de ventaja sobre Roglic y Gall, aumentando su diferencia con el esloveno hasta 1’45” y 2’06” respecto al austríaco. Mañana, jornada de transición antes del nuevo examen de montaña del sábado. El sueño rojo, más cerca de Enric Mas.