Nuevos VTOL A900: así son los drones que le han costado a España más de un millón de euros

Nuevos VTOL A900: así son los drones que le han costado a España más de un millón de euros

España está aumentando su apuesta por los sistemas no tripulados y la Armada acaba de dar un paso más en esa estrategia. La institución ha adjudicado por 1,31 millones de euros a la empresa española Alpha Unmanned Systems el suministro de un sistema RPAS Clase I basado en sus helicópteros no tripulados A900. El contrato contempla al menos tres aeronaves y todo el equipamiento necesario para operar con ellas. Pero no es un dron convencional.

El A900 es un pequeño helicóptero autónomo pensado para operar en entornos marítimos, incluido el despegue y aterrizaje vertical desde buques en movimiento. Sus hasta cuatro horas de autonomía y su capacidad para transportar sensores lo convierten en una plataforma especialmente interesante para misiones de vigilancia, reconocimiento e inteligencia. La adjudicación, que según la información disponible se produjo el 26 de agosto, permitirá a la Armada continuar desarrollando estas capacidades desde el Centro de Experimentación de Vehículos No Tripulados (CEVENTA), situado en la Base Naval de Rota. El importe atribuido a Alpha Unmanned Systems asciende a 1,31 millones de euros.

Helicóptero sin piloto La principal diferencia del A900 respecto a muchos drones de uso militar está en su configuración. En lugar de utilizar una arquitectura de ala fija, este cuenta con un ala rotatoria, por lo que hablamos de un helicóptero no tripulado capaz de realizar despegues y aterrizajes verticales. Esta característica es especialmente útil para la Armada. Un buque no dispone de una pista convencional y el espacio disponible en cubierta es limitado.

El A900 puede iniciar y terminar su misión desde embarcaciones en movimiento, algo que facilita mucho las cosas a la hora de desplegarlo. Según las especificaciones oficiales de Alpha Unmanned Systems, el A900 tiene un peso máximo al despegue inferior a 25 kilogramos, puede transportar hasta 4 kilogramos de carga útil y alcanza una velocidad máxima de crucero de 100 km/h. Su autonomía llega hasta las cuatro horas. El sistema utiliza un motor de combustible y cuenta con redundancia en sistemas críticos.

También incorpora capacidades de navegación cuando no está disponible la señal GPS, además de sistemas de flotación de emergencia, elementos especialmente relevantes cuando la aeronave opera sobre el mar. Sus usos Su gran interés tiene que ver con la capacidad de ver, detectar y transmitir información a las unidades que se encuentran en la zona. Su configuración permite emplearlo en misiones ISR (inteligencia, vigilancia y reconocimiento), seguridad marítima, control de fronteras, búsqueda y rescate o inspección de infraestructuras. La compañía señala además que la plataforma puede integrar diferentes cargas útiles, con una capacidad total de hasta cuatro kilogramos.

En la configuración adquirida por la Armada se contempla además el empleo de sensores electroópticos e infrarrojos. El sistema contratado incluye estaciones de control, un simulador, unidades AIS, apoyo logístico y formación para operadores y técnicos. Por tanto, los 1,31 millones de euros no corresponden únicamente al precio de tres drones. Se trata de la adquisición de un sistema completo, preparado para ser utilizado y evaluado dentro de las operaciones de la Armada.

Además, el A900 ya ha participado en pruebas con la Armada española, incluyendo ejercicios realizados desde el BAM Rayo. En mayo de este año, el buque combinó en un mismo escenario un A900 de Alpha Unmanned Systems, un Flexrotor de Airbus y un helicóptero H135. La demostración permitió trabajar con sistemas tripulados y no tripulados de diferentes fabricantes y comprobar cómo podían compartir información dentro de una operación multidominio.