Auge del crédito digital expone la creciente presión financiera sobre los trabajadores argentinos

Auge del crédito digital expone la creciente presión financiera sobre los trabajadores argentinos

Seguir a FinanzasDigital en Google El recurso a préstamos ofrecidos por aplicaciones y empresas Fintech se ha convertido en una salida cada vez más frecuente para trabajadores independientes en Argentina, en un contexto de estrés financiero récord y presupuestos familiares ajustados. Para repartidores y trabajadores de plataformas, la deuda funciona como un mecanismo para sostener la actividad diaria, incluso para recuperar los vehículos con los que generan ingresos. Albert Quintero, repartidor de 41 años, gana alrededor de 70.000 pesos diarios entregando comida en Buenos Aires. Sin embargo, recuperar una motocicleta retenida por agentes de tránsito puede costar al menos 140.000 pesos, una cifra que muchos trabajadores no pueden afrontar sin endeudarse. “Hay muchos que no tienen el dinero”, explicó, y por eso recurren a créditos ofrecidos por las mismas plataformas o por billeteras digitales.

Aplicaciones como PedidosYa ofrecen préstamos con una tasa nominal anual del 131%, mientras que la billetera Personal Pay cobra alrededor del 170%. Estas opciones se han vuelto habituales entre trabajadores que enfrentan ingresos variables y gastos crecientes. Más leídas Tasa de Cambio BCV 04 de septiembre de 2026: 807,3862 Bs/USD (+0,32%) FMI advierte que el alza de rendimientos presiona la deuda de países en desarrollo Bonos venezolanos alcanzan máximos de cuatro meses Sector en expansión acelerada Según la Cámara Argentina Fintech, los préstamos digitales se multiplicaron por veinte en los últimos años: pasaron de 500.000 créditos a 10 millones. Para su director ejecutivo, Mariano Biocca, este crecimiento refleja cómo las familias están afrontando la reforma económica del presidente Javier Milei, en un país donde el crédito tradicional estuvo históricamente limitado por la inflación y las crisis recurrentes.

La baja de la inflación y cierta mejora en la estabilidad financiera han impulsado la oferta de préstamos, mientras que los recortes de subsidios y otras medidas de austeridad redujeron los presupuestos familiares, aumentando la demanda de financiamiento. Morosidad en máximos históricos El endeudamiento avanza junto con las dificultades para pagar. Unos 6 millones de argentinos tienen más de 90 días de atraso, casi un tercio del total de personas con créditos. La morosidad de las familias llegó a 12,8% en junio, el nivel más alto desde 2010 y muy por encima del 2,8% registrado cuando Milei asumió en diciembre de 2023.

Analistas señalan que el cambio es estructural: durante años, la inflación alta reducía el valor real de las deudas, pero ahora los tomadores enfrentan tasas reales positivas, muchas veces de tres dígitos, que encarecen el servicio de los préstamos. Un informe de la consultora Analytica indica que los jóvenes son los más afectados. “Reciben plata fácil de las billeteras virtuales, pero no ven el interés que están pagando”, dijo Enrique Tobani, quien participó en una protesta en agosto frente al Ministerio de Economía para exigir alivio de deuda. “Cada vecino, cada familiar, cada trabajador está pasando por la misma situación”, añadió. Con información de Reuters