El Salvador se convirtió el 7 de septiembre de 2021 en el primer país del mundo que reconoció el bitcóin como moneda de curso legal . Cinco años después, el proyecto presenta dos caras: su utilización cotidiana sigue siendo minoritaria, pero el Gobierno mantiene al país como referente regulatorio y destino para las empresas vinculadas con la economía digital. La iniciativa fue presentada como una fórmula para facilitar las remesas, reducir las comisiones, atraer inversión extranjera y ampliar la inclusión financiera. Sin embargo, las encuestas muestran que el uso habitual de la criptomoneda nunca terminó de consolidarse entre la población.
El 91,8% de los salvadoreños aseguró no haber utilizado bitcóin durante 2024 Cinco años del bitcóin en El Salvador, en cifras Indicador Dato Entrada en vigor de la Ley Bitcoin 7 de septiembre de 2021 Usuarios anunciados de Chivo Wallet en septiembre de 2021 2,1 millones Bono inicial para cada usuario 30 dólares Fondos destinados inicialmente al proyecto Más de 150 millones de dólares Salvadoreños que no utilizaron bitcóin en 2024 91,8% Salvadoreños que nunca lo habían utilizado 76,2% Bitcoines atribuidos a las reservas del país 7.763,37 Valor estimado el 3 de septiembre de 2026 632,16 millones de dólares Programa financiero acordado con el FMI 1.400 millones de dólares Fuente: Gobierno de El Salvador, Iudop-UCA y FMI. La adopción del bitcóin no despega El Ejecutivo trató de impulsar la adopción masiva del bitcóin mediante la creación de Chivo Wallet , una billetera digital respaldada inicialmente por el Estado. Los salvadoreños mayores de edad que descargaron la aplicación recibieron un bono equivalente a 30 dólares en la criptomoneda. Bukele aseguró a finales de septiembre de 2021 que la plataforma había alcanzado los 2,1 millones de usuarios.
No obstante, no se ha publicado un balance oficial completo sobre el coste final del incentivo dentro de los más de 150 millones de dólares destinados inicialmente al despliegue del proyecto. Las cifras del Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana reflejan una realidad muy distinta a la esperada. En 2024, el 91,8% de los encuestados afirmó no haber usado bitcóin durante ese año. Dentro de este grupo, un 76,2% señaló que nunca había utilizado la criptomoneda.
La descarga inicial de Chivo Wallet no se tradujo en un uso habitual de la criptomoneda La volatilidad del precio, la preferencia por el dólar, las dificultades tecnológicas y la desconfianza de una parte de la ciudadanía aparecen entre los factores que han limitado su implantación. El dólar estadounidense continúa siendo la moneda predominante para las compras, el pago de salarios y las remesas. Una reforma que hizo voluntaria su aceptación La Ley Bitcoin fue reformada en enero de 2025 como parte de los compromisos asumidos para acceder a un programa del Fondo Monetario Internacional por 1.400 millones de dólares. La modificación mantuvo la referencia al bitcóin como curso legal, pero estableció que su aceptación por particulares y empresas privadas sería voluntaria.
También eliminó la posibilidad de pagar impuestos con la criptomoneda y redujo la participación del sector público en el ecosistema. La reforma entró en vigor el 30 de abril de 2025 y suprimió la obligación que inicialmente tenían los comercios de aceptar pagos en bitcóin. De esta forma, el proyecto pasó de intentar una implantación generalizada a centrarse en las operaciones privadas, la inversión y el desarrollo de un marco regulatorio para los activos digitales . La reforma de 2025 mantuvo el bitcóin en la ley, pero eliminó su aceptación obligatoria Las reservas alcanzan los 632,16 millones de dólares Pese al escaso uso ciudadano, los registros públicos atribuidos a la Oficina Nacional de Bitcóin situaban las tenencias del país en 7.763,37 bitcoines al comienzo de septiembre de 2026.
Su valor estimado el día 3 alcanzaba los 632,16 millones de dólares . El último comunicado del FMI introduce, sin embargo, una precisión relevante sobre el origen de las incorporaciones más recientes. El organismo sostiene que la acumulación registrada desde la primera revisión del programa procede de donaciones privadas y que no se han utilizado recursos públicos para aumentar las reservas durante ese periodo. El FMI también señala que no espera nuevas incorporaciones distintas de esas donaciones documentadas.
Además, la propiedad mayoritaria y el control operativo de Chivo Wallet han sido transferidos a un operador privado, aunque el Gobierno mantiene una participación minoritaria y determinadas responsabilidades de custodia. Al margen del uso como medio de pago, El Salvador ha desarrollado normas específicas, registros e instituciones para las empresas de activos digitales . El sector considera que esta regulación puede aportar seguridad jurídica y atraer inversiones relacionadas con la tokenización, la custodia y los servicios financieros basados en cadenas de bloques. Cinco años después de aquella decisión pionera, el principal legado del proyecto no se encuentra en las compras diarias de los salvadoreños.
La apuesta ha evolucionado hacia una estrategia de reservas, regulación financiera y captación de empresas tecnológicas, mientras el dólar continúa dominando la economía cotidiana del país.