"Hubiera sido más feliz si no hubiera sacrificado mi vida personal". Masahiro Ito, creador de Pyramid Head, reflexiona sobre las consecuencias del exceso de trabajo

"Hubiera sido más feliz si no hubiera sacrificado mi vida personal". Masahiro Ito, creador de Pyramid Head, reflexiona sobre las consecuencias del exceso de trabajo

Desarrollar videojuegos es más un trabajo pasional que uno elegido racionalmente. La situación actual con los despidos masivos se une a un historial de explotación laboral que es tan antiguo como la propia industria. La realidad es que los desarrolladores de tus juegos favoritos rara vez han trabajado ‘solo’ ocho horas al día y que tras los grandes títulos hay sacrificios personales importantísimos de los que rara vez se habla. Sin embargo, Masahiro Ito ha querido romper este silencio.

El artista de Konami que creó a Pyramid Head ha explicado cómo formar parte del equipo de Silent Hill ha hecho que su vida actual sea un poco más triste. Sacrificarlo todo por crear videojuegos El artista japonés ha explicado en redes sociales que los ocho años en los que trabajó en la saga Silent Hill fueron un crunch constante. "Renuncié a echarme novia y nunca fui a una cita con una chica. Sacrifiqué mis días libres y dormí en cartones tirados por el suelo", explicaba a través de sus redes sociales personales. Todo con el objetivo de que los primeros juegos de la saga alcanzaran el mejor resultado posible.

Y no cabe duda de que, junto al resto del equipo, el objetivo se consiguió. Sin embargo, el precio fue demasiado elevado. "Siendo honestos, últimamente he pensado que quizá hubiera sido más feliz si no hubiera sacrificado mi vida personal, hubiera encontrado una novia y me hubiera casado", reflexionaba Masahiro Ito sobre todos aquellos sacrificios. Y es que las consecuencias inmediatas del crunch son evidentes: ansiedad, estrés, irritabilidad y otros problemas de salud pueden aparecer por culpa del trabajo excesivo. En lo que no suele pensarse tanto es en las consecuencias que estas prácticas tienen a largo plazo debido a los sacrificios que implica en otros terrenos de la vida personal.

La situación actual en la industria del videojuego —dejando de lado los mencionados despidos— ha mejorado. Sin embargo, el crunch sigue formando parte de la creación de muchos grandes títulos. Los trabajadores de Grand Theft Auto VI han denunciado que, por ejemplo, Rockstar está fomentando el crunch y exigiendo más sacrificio a sus empleados. Nadie va a dormir en cartones en el suelo de la oficina, pero sigue siendo una práctica que hace menos plenas las vidas de quienes desarrollan nuestros juegos favoritos.