Mediante un comunicado, esa comunidad de fe subrayó que la mayor isla del Caribe desde hace más de seis décadas sufre las consecuencias del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, iniciado en 1960 y endurecido posteriormente. En el último año, acotó, estas presiones se recrudecieron, afectando el acceso a combustible, alimentos, medicinas y energía, e incluso dificultando la cooperación de terceros países. No podemos aceptar que las diferencias políticas entre gobiernos terminen convirtiendo a la población civil en víctima (Miqueas 6.8), remarcó. El pueblo antillano merece vivir con libertad, dignidad, bienestar y esperanza, y tener acceso sin obstáculos a la ayuda humanitaria que necesita, enfatizó.
Denunció, por otra parte, los crímenes contra la humanidad cometidos contra el pueblo palestino, particularmente en Gaza y en los territorios ocupados. Condenó la muerte de civiles, el desplazamiento forzado, la destrucción de viviendas, hospitales, escuelas y lugares de culto, así como el uso del hambre, el bloqueo y la privación de ayuda humanitaria como instrumentos de guerra. Ninguna seguridad puede edificarse sobre la sangre de inocentes, ni sufrimiento humano puede ser justificado por razones políticas, militares o religiosas, consideró. Denunció toda forma de violencia contra la población civil israelí y palestina.
Rechazó el antisemitismo, la islamofobia, el racismo, la ocupación, la deshumanización y cualquier ideología que convierta a un pueblo en enemigo absoluto. Comentó que cada vida humana posee una dignidad inviolable y que el mandamiento de amar al prójimo exige la oposición a la violencia, venga de donde venga. La iglesia Anabautista Menonita llamó urgente al levantamiento del bloqueo norteamericano contra Cuba y al fin de las medidas que dificultan la ayuda humanitaria y profundizan el sufrimiento de esa población caribeña. Pidió un alto el fuego permanente e inmediato en Gaza y la protección efectiva de la población civil, la liberación de los rehenes y de quienes permanecen detenidos injustamente.
Exhortó al ingreso libre, seguro y suficiente de alimentos, agua, medicinas y asistencia humanitaria, al fin de la ocupación, el bloqueo, los asentamientos ilegales, la expulsión y toda forma de dominación sobre Palestina. Igualmente, el cumplimiento del derecho internacional humanitario y la investigación de posibles crímenes de guerra y contra la humanidad. Instó a un compromiso con la vida por encima de la guerra. mh/znc