Los 'Leones' devoran al Atlético en dos minutos de incomprensible desconexión

Los 'Leones' devoran al Atlético en dos minutos de incomprensible desconexión

Los 'Leones' devoran al Atlético en dos minutos de incomprensible desconexión LALIGA El Athletic tumba al Atlético de Madrid, tras aprovecharse de su desconexión, con dos goles en dos minutos, de Nico Williams y Robert Navarro Frenazo a las buenas sensaciones de los colchoneros en Sevilla; y ratificación de la reacció del Athletic, tras su victoria en Balaídos El Atlético había sido mejor en la primera mitad, pero desapareció en las dos primeras jugadas de la reanudación, que el Athletic aprovechó para llevarse el partido Athletic Club Final 3 0 Atlético de Madrid LaLiga EA Sports - Jornada 4 - 05/09/2026 16:15 CEST El Athletic ratificó todo lo bueno que había dejado su victoria de hace unos días ante el Celta, en Balaídos; mientras que el Atlético de Madrid desperdició el crédito que se había ganado con su prodigiosa primera mitad en Sevilla. Victoria del cuadro vasco, la primera de Trzic en San Mamés, que se aprovechó de una de las mayores desconexiones que se recuerdan a un equipo de Simeone, que normalmente tiene la disposición mental y competitiva adecuada. Con dos goles en contra, nada más comenzar la segunda mitad, el Atlético fue más voluntad que argumentos, que es quizás lo más preocupante. Quiso pero no pudo ante un cuadro local que se gustó y que acabó goleando.

Arrancó el Atlético queriendo golpear pronto, con la receta de San Mamés, de hace una semana. Y casi lo firma un Kang-In Lee, que en Sevilla había asistido a Baena para el primero. En esta ocasión, el surcoreano se jugaba un uno contra uno, con un disparo final, con la diestra, que golpeaba el poste. No es que el equipo madrileño presentase en Bilbao una mala propuesta, de hecho firmó una primera mitad muy seria en la que no dejó casi oportunidades a los de Edin Trzic; sino que constató que, en este escenario profesional, no te puedes evadirte como lo hizo, en la reanudación.

Dos minutos, dos zarpazos, para condenar al Atlético a una cruda realidad. En cuatro jornadas ya se ha dejado cinco puntos. Le tomaba el relevo Giuliano, con un disparo lejano, desde la frontal, que se marchaba cercano al palo de Unai Simón. El Athletic inquietaba a Oblak, a través de segundas jugadas y balones colgados, especialmente uno suelto en un saque de esquina, que Iñaki Williams hacia bueno con una media vuelta que se marchaba alta.

El equipo de Simeone había perdido algo de gas, lo que aprovechaba el equipo vasco para acumular más minutos y ocasiones en campo colchonero. Y Robert Navarro se aprovechaba de un balón suelto para disparar al lateral derecho. El cuadro madrileño recobraba algo de pulso al partido, a través del jugador que en Sevilla había sido el gran protagonista, un Álex Baena que intentaba sorprender a Unai Simón, desde el centro del campo, y a punto estaba de lograrlo. Acto seguido, Hancko salía hasta el medio del campo para llevarse un balón dividido, abrir hacia la derecha, donde, de nuevo, el almeriense ensayaba un disparo durísimo, que el arquero de la selección española se quitaba de encima.

El ímpetu local se había reducido, ante un Atlético que cerraba la primera parte con un disparo de Lookman, al palo más alejado, que confirmaba que los de Simeone habían sido ligeramente superiores, a los puntos, el primer acto. Dos minutos de desconexión del Atlético en la reanudación Toda la concentración que el Atlético de Madrid había mostrado en la primera parte, se esfumó en un arranque de la segunda mitad en la que los colchoneros, en este partido de gris, entraron con la cabeza completamente fuera del partido. Y es algo que el Athletic aprovechaba para anotar dos goles en dos minutos. El primero, en una falta de tensión en un balón en banda que se reclamaba como fuera, que terminaba con un ataque vizcaíno en el que Iñaki colgaba el balón, con la suerte de que tocaba en Hancko, y el balón llegaba teledirigido a la cabeza de su hermano, Nico, quien cabeceaba a bocajarro ante un Oblak que tocaba el balón, pero que no podía evitar el primero.

Aún entre quejas y contrariedad, el Atlético sacaba del centro del campo para perder automáticamente el balón y provocar un ataque fulgurante, que terminaba con un pase al costado izquierdo, donde Robert Navarro rompía la cadera a Grimaldo, para batir a Oblak con la izquierda. Un arranque tremebundo, que provocaba un cuádruple cambio en el equipo madrileño. Dentro Koke, Julián Álvarez, Arnau Ortiz y el ‘Cuti’ Romero, que debutaba con el Atlético. Se marchaban Lookman, Kang-In Lee, Hjulmand y Giuliano.

Un relevo de jugadores que, además acarreaba un cambio de dibujo en ambos equipos El Atlético, con un 3-5-2 y el Athletic, con un 5-4-1. Se había encontrado el equipo de Edin Trzic con un premio enorme para lo que había propuesto sobre el campo, pero claro, si tu rival se quiere tirar por un precipicio, no vas a ser tú el que se lo impida. Y eso es lo que había hecho el equipo de Simeone, recordar a todo el mundo que, en la elite, dos minutos bastan para tirar por la borda todo el buen trabajo realizado antes. En este punto, al Atlético le habían entrado las prisas y el Athletic había encontrado un espacio natural para jugar como más cómodo podía sentirse, agrupado para salir con la velocidad de los Williams y Robert Navarro.

Precisamente a través del campeón del mundo con España, el Athletic rozaba el tercero con un disparo que rozaba el larguero. El Atlético intentaba dar un paso adelante y la única buena noticia que tenía el equipo de rojiblanco es ver a Julián Álvarez, algo más metido en la realidad del partido. De hecho, una media vuelta del argentino, con un disparo seco, era de lo poco destacado en ese quiero y no puedo remontar. Pero lo del Atlético era más voluntad que fútbol y herramientas.

El equipo de Simeone estaba a expensas de que le cazasen en una contra, como sucedía en el 90, cuando Sancet se aprochaba de un balón suelto, en el punto de penalti, para certificar la goleada.