Singapur prueba una aeronave totalmente eléctrica capaz de despegar y aterrizar en vertical

Singapur prueba una aeronave totalmente eléctrica capaz de despegar y aterrizar en vertical

La electrificación llega lentamente al cielo Los vehículos eléctricos llevan años ganando terreno en las carreteras. Automóviles, motocicletas, camiones e incluso embarcaciones incorporan cada vez más sistemas de propulsión alimentados por baterías, pero trasladar esa misma tecnología al sector aéreo es mucho más complejo. El problema principal está en la energía necesaria para volar. Una aeronave debe generar suficiente sustentación para mantenerse en el aire y, además, transportar su propia fuente de energía.

En el caso de las baterías, esto representa una dificultad importante, ya que siguen teniendo una densidad energética mucho menor que los combustibles utilizados tradicionalmente en aviación. Por eso, mientras los automóviles eléctricos ya forman parte del paisaje cotidiano, los aviones y helicópteros totalmente eléctricos todavía se encuentran en una etapa mucho más temprana de desarrollo. © Aviation International News Youtube. Un avión que puede despegar como un helicóptero Uno de los proyectos que intenta superar estas limitaciones ha sido desarrollado por la Universidad Tecnológica Nanyang (NTU), en Singapur. La aeronave funciona completamente con electricidad y combina características propias de un avión con la capacidad de despegar y aterrizar en vertical, un comportamiento similar al de los helicópteros.

Este tipo de diseño resulta especialmente interesante porque permite operar sin necesidad de largas pistas de despegue. La aeronave podría elevarse desde espacios relativamente reducidos y, una vez en el aire, adoptar un vuelo más eficiente similar al de un avión convencional. La combinación de ambas capacidades sitúa al prototipo dentro de una categoría de aeronaves que en los últimos años ha despertado un enorme interés en la industria: los vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical, conocidos generalmente como eVTOL. El reto está en conseguir suficiente autonomía La gran dificultad de estos sistemas sigue siendo la relación entre peso y energía disponible.

Durante el despegue vertical, los motores necesitan una cantidad muy elevada de potencia para levantar la aeronave, lo que aumenta considerablemente el consumo eléctrico. Después, durante el vuelo horizontal, el gasto energético puede disminuir , pero las baterías siguen teniendo que proporcionar suficiente autonomía sin incrementar demasiado el peso total del vehículo. Ese equilibrio es uno de los principales obstáculos para que las aeronaves eléctricas puedan competir a gran escala con las tecnologías actuales. Por ahora, estos desarrollos se concentran principalmente en vuelos relativamente cortos, transporte urbano o regional y operaciones específicas en las que el despegue vertical puede representar una ventaja importante.

Alemania ayudó a validar el prototipo El proyecto de la NTU fue probado y validado con la colaboración del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) , una de las principales instituciones europeas dedicadas a la investigación aeroespacial. Este proceso permitió comprobar el funcionamiento del sistema y avanzar en la evaluación de una tecnología que todavía se encuentra en desarrollo. Más allá de este prototipo concreto, la investigación muestra hasta qué punto la aviación eléctrica está comenzando a explorar soluciones diferentes a las utilizadas durante décadas en aviones y helicópteros tradicionales. La electrificación del transporte aéreo sigue avanzando a un ritmo menor que la del automóvil, pero cada nuevo prototipo ayuda a resolver parte de los problemas relacionados con autonomía, potencia, peso y seguridad.

Y aunque todavía falta tiempo para que este tipo de aeronaves se conviertan en algo habitual, proyectos como el desarrollado en Singapur muestran que el futuro eléctrico del transporte ya no se limita únicamente a lo que se mueve por tierra o por agua. Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.