El Barcelona goleó en Mestalla y ya es líder en solitario de la Liga. Ante un clima hostil y ciertamente apocalíptico, los de Hansi Flick desplegaron un fútbol total. El Valencia, sumido en un estado de pánico y entre cánticos contra los jugadores y la directiva, se mostró incapaz de plantar cara a los azulgranas. El Barça ha perdido a sus nueves y, paradójicamente, le han crecido los colmillos.
Genera, presiona y, sobre todo, asusta. Su nivel en estando aún en septiembre ya es altísimo. Hansi Flick pensó en Mestalla como el escenario ideal para probar por primera vez de inicio a Pedri con Rodri, en la última cita antes de estrenarse en Champions League, y reafirmar el liderato. No hubo rotaciones, con Lamine Yamal como titular y Xavi Espart en el lateral izquierdo.
El desconvocado fue Brian Fariñas. Al otro lado, un Valencia sumido en un clima de crisis y una afición en pie de guerra. Un calor tórrido convirtió Mestalla en un horno. El fútbol del Barça lo refrescó.
Con la posesión teñida de azulgrana, Rodri y Pedri comenzaron a acercarse y alejarse, como si estuvieran conociéndose. Entre largas cadenas de pase, Fermín alimentó un desmarque de Lamine Yamal. En un gesto de ‘10’, de genio, batió a Dimitrievski con un toque delicioso con el exterior de su zurda. En la siguiente acción, la combinación se repitió y Lamine volvió a marcar.
Quedó anulado por fuera de juego, un alivio para un Mestalla que se había fundido en una pañolada. Se temían lo peor. La superioridad era tal que el Barça se permitió el lujo de bajar un punto la intensidad. Fermín, con un zurdazo, tensó al equipo con el 0-2.
Mientras los azulgrana exhibían un fútbol absolutamente dominante, Pedri y Rodri iban intercambiando impresiones. Se acercaban, charlaban, se buscaban. Pedri jugó un punto más alto que de costumbre, pero a tramos Rodri también le permitió dibujar los inicios de los ataques. Antes de la media hora de juego, Eric sufrió una contusión en el rostro y tuvo que ser sustituido por Koundé.
El Valencia pidió penalti por un ligero empujón de Rodri a Danjuma dentro del área. No lo apreció el árbitro, que lo consideró insuficiente. La acción definió el grado de madurez de Rodri, que entendió hasta qué punto se la podía jugar siendo el último hombre. Jugó con la tranquilidad del que puede ver qué sucederá en la siguiente acción, con la experiencia que hará madurar a este joven Barça.
Fermín y Lamine pudieron ampliar la ventaja y Joan Garcia intervino a un tiro de Danjuma, en la única ocasión ‘ché’. Cuando la megafonía anunció siete minutos de añadido, Mestalla protestó. Fue la imagen, y el sonido, que describió el estado de ánimo de un equipo que no pudo más que sufrir. FICHA TÉCNICA Valencia CF, 0 - FC Barcelona, 5 VALENCIA CF: Dimitrievski (1); Maffeo (1) (Harvey Elliot, 1, 54'), Arnau Martínez (1), Pepelu (1) (Tárrega, 1, 54'), Diakhaby (1) (Iker Córdoba, 1, 63'), Jesús Vázquez (1) (Gayá, 1, 54'); Otorbi (1) (Hugo Duro, 1, 75'), Dieng (1), Ugrinic (1); Javi Guerra (1) (Sato, 1, 63'), Danjuma (1) FC BARCELONA: Joan Garcia (3); Eric Garcia (2) (Koundé, 2, 29'), Cubarsí (3) (Christensen, 2, 63'), Gerard Martín (2), Xavi Espart (3); Rodri (4) (Bernal, 2, 63'), Pedri (4) (Gabriel Jesus, 2, 80'), Fermín (3) (Olmo, 2, 75'); Lamine Yamal (4), Raphinha (3), Gordon (2) (Adeyemi, 2, 63') GOLES: 0-1, Lamine Yamal (6') 0-2, Fermín (22') 0-3, Raphinha (50') 0-4, Pedri (78') 0-5, Lamine Yamal (84') ÁRBITRO: Isidro Díaz De Mera (c.
Manchego). TA: Cubarsí (45+2'), Rodri (47'), Fermín (65'), Arnau (80') ESTADIO: Mestalla. 47.319 espectadores No hubo clemencia tras el descanso. Tras un robo de Rodri, el Barça pudo correr y Fermín asistió a un Raphinha que esperaba sediento en el segundo palo. El Barça dominaba la posesión y lograba hacer sentir vértigo al Valencia cuando intentaba salir a buscarlo.
Jugada a jugada, todas ellas colmadas de una cierta desesperación, los ‘ché’ se iban fundiendo. El Barça, a veces por querer redondear los ataques y en otras por ser demasiado generoso, no sumaba más goles en el marcador. Flick dio descanso a Rodri a la hora de partido, pero el Barça siguió jugando con el mismo aplomo. Christensen dio descanso a Cubarsí y Adeyemi dio todavía más velocidad al ataque azulgrana.
Después, Olmo sustituyó a Fermín, que se llevó una ovación de Mestalla. El egarense asistió a Pedri en el cuarto gol. El canario también se marchó ovacionado. En su lugar entró el debutante Gabriel Jesus.
Lamine redondeó el marcador con el quinto tras una gran jugada de Olmo. Los azulgrana se despidieron de Mestalla con una actuación a la altura de la historia del estadio.