Getafe y Celta se repartieron este lunes los puntos en un partido donde quedó claro que el equipo vigués sigue obtuso ante portería y sin acercarse aún a la versión del pasado curso. Y un Getafe, que jugó mucho minutos con ’10’ por la expulsión de Romero, pero que volvió a demostrar que su defensa granítica, agresividad y solidaridad del grupo le asegurarán muchos puntos en casa. Satriano avanzó al Getafe en la primera parte, pero igualo el Celta con un tanto de Starfelt tras el descanso. Pese a jugar en inferioridad, los azulones aguantaron la embestida y salvaron un punto en un duelo que se les puso cuesta arriba.
Mientras el Celta sigue sin ganar en LaLiga y costándole una vida marcar goles y eso que este lunes ya ha tenido minutos Borja Iglesias tras su lesión. El técnico celtiña Giráldez introdujo un carrusel de cambios en su alineación respecto al partido anterior con el objetivo de buscar una reacción y mejorar su producción goleadora (sólo una diana en tres partidos). Mientras que Gudelj y Mario Martín fueron las novedades en el Getafe. Intensidad y pocas concesiones fue la tónica general de una primera parte en la que el Celta tuvo el balón, dominó pero le costó Dios y ayuda encontrar las vías de escape para atacar con algo de veneno a un Getafe granítico atrás.
Enpezó con susto para los azulones pues se lesionó Kiko Femenía pero su relevo, Andrés García, fue de lo mejor por el bando local. Terrats la tuvo pero el que avanzó a los de Bordalás fue Satriano, el más listo de la clase, a la salida de un córner con un disparo medio cayéndose y con determinación para abrir el melón. en el 22’. A contracorriente el Celta lo intentó por todos los flancos, pero le faltó lucidez y veneno para definir pese a tener a Aspas sobre el verde por lo que la mínima aventaja local no se movió. Tras el descanso el equipo gallego salió con más brío y ritmo, atacando con más verticalidad, refrescado por los cambios.
Y encontró premio, curiosamente, a balón parado, la especialidad de los madrileños. En el 59’ Starfelt se elevo para sacarse un poderoso testarazo para poner el 1-1. Todo se volvía a abrir, pero la jugada clave del duelo llegó en el 68’ cuando Romero vio su segunda amarilla, roja y la ducha, dejando al Getafe con ‘10’ durante muchos minutos. Giráldez, viendo que el partido se le ponía de cara, movió el banquillo y puso toda la carne en el asador, toda la pólvora para rascar el triunfo.
Borja Iglesias, el campeón del mundo, jugó sus primeros minutos en LaLiga tras superar su lesión. El Celta monopolizó el balón pero no tuvo claridad ni finura para crear peligro, sin achuchar mucho al meta Soria. Y el Getafe, con un jugador menos, se defendió con orden y solidaridad para amarrar el preciado punto. Muchos nervios pues los gallegos apretaron con todo hasta el último suspiro, pero el 1-1 no se movió, repartiéndose el botín.