Life is Strange es una de las aventuras narrativas más icónicas de los últimos 15 años, y uno de sus virtudes era que el sistema de decisiones te hacía sentir que el mundo entero pendía de un hilo. Irónicamente, el estudio que creó el juego se está en una situación financiera crítica, tanto que hasta podría decirse que Don't Nod pende de un hilo. Uno de los problemas que atraviesa el equipo francés ha sido que, aunque han creado buenos juegos, no se han vendido como deberían. Don't Nod podría cerrar en 2027 Don't Nod, el estudio detrás de Life is Strange y su secuela, ha reconocido en su última actualización financiera que existe "una incertidumbre material respecto a la capacidad de la compañía para continuar como negocio en funcionamiento más allá del 31 de enero de 2027".
El culpable de esta situación, en parte, se debe a una caída del 56% en los ingresos operativos con respecto al año anterior, un bajón que Don't Nod atribuye a "presiones sistémicas en la industria del videojuego, caracterizadas por una financiación altamente selectiva". Don't Nod necesita encontrar una solución financiera a su crisis económica antes de enero de 2027 para sobrevivir Esto se traduce en una reducción de 3,5 millones de euros en ventas durante el primer semestre de 2026, dinero generado principalmente por los ingresos recibidos al incluir Lost Records Bloom & Rage en PS Plus y Game Pass y por las ventas iniciales de Aphelion, el último juego de Don't Nod que fue lanzado en abril de 2026 y cuyo rendimiento comercial habría estado por debajo de lo esperado. El equipo tampoco logró conseguir ventas sólidas con Jusant y Banishers: Ghosts of New Eden, dos grandes títulos que se lanzaron en 2024. En resumidas cuentas, el estudio se está quedando sin dinero, y tiene unos pocos meses para encontrar una solución que le garantice subsistir más allá de febrero de 2027.
Ni siquiera el "juego narrativo basado en una importante IP de Netflix" que está desarrollando el estudio (y que se especula que podría estar relacionado con Stranger Things) garantiza la continuidad de Don't Nod. Por eso, el estudio quiere cambiar por completo su forma de trabajar en Francia y centrarse en desarrollar un solo juego a la vez, en lugar de tener varios proyectos en marcha. El objetivo es "reunir la experiencia necesaria para lanzar nuevos proyectos antes de completar las producciones actuales". Sin embargo, el plan podría saldarse con el despido de hasta 90 desarrolladores, decisión que parece irreversible después de haber comenzado las negociaciones con el sindicato del estudio.
En 3DJuegos | Lo definen como un Devil May Cry de Gundam y tras jugarlo yo lo veo como "el juego que hará justicia a todo un género"