La institución cienfueguera integra el texto colectivo concebido en el marco de la Red Iberoamericana FORCiClim, financiada por el Programa Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED). La investigación identifica el impacto de las actividades en la cuenca hidrográfica sobre las dinámicas costeras de la bahía de Cienfuegos. El capítulo 7 de la obra expone un modelo que involucra a decisores políticos, comunidades locales e instituciones de supervisión ambiental. El texto sienta bases metodológicas para la prevención de riesgos ecológicos y de salud pública asociados a eventos bioclimáticos.
El CEAC consolida sus sistemas de alerta temprana frente a fenómenos que alteran la biodiversidad marina y la sostenibilidad socioeconómica de la zona costera. Las herramientas analíticas y de gobernanza demuestran cómo la ciencia participativa contribuye a la mitigación y adaptación a los efectos adversos del cambio climático en el territorio. El CEAC promueve una responsabilidad compartida entre los actores sociales para garantizar un manejo ambiental sostenible e inclusivo. La doctora en ciencias María Elena Castellanos González, investigadora titular, declaró a Prensa Latina: «La gestión de las floraciones algales nocivas en el territorio de Cienfuegos requiere la integración participativa de los actores sociales para fortalecer la resiliencia ambiental y la respuesta territorial frente a los escenarios de cambio climático».
Por su parte, el doctor en ciencias Ángel Ramón Moreira González, investigador auxiliar del CEAC y también autor, destacó: «La evaluación sistemática y el abordaje integral de la dinámica algal en nuestras zonas costeras e hidrográficas ofrecen las evidencias requeridas para perfeccionar los mecanismos de alerta, control y mitigación en la región». Las floraciones algales nocivas constituyen un fenómeno recurrente en ecosistemas costeros de la región caribeña, y su frecuencia e intensidad aumentan con el calentamiento global y la contaminación de origen terrestre. La obra publicada en Río de Janeiro reúne a especialistas de varios países iberoamericanos que buscan fortalecer las capacidades institucionales para enfrentar estos eventos extremos, en línea con los compromisos de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. ool/sb