Especialistas ven pendiente actualización del IEPS a bebidas alcohólicas

Especialistas ven pendiente actualización del IEPS a bebidas alcohólicas

Roberto Solano, gerente de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil en Monex, recordó que actualmente, las botanas, frituras y sopas instantáneas pagan un 8% por su alta densidad calórica, pero se propone elevar el impuesto de las botanas hasta un 20% e integrar formalmente a las sopas por su exceso de sodio. Luego de que el paquete económico no contempló cambios al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para las bebidas alcohólicas, particularmente la cerveza, ni para los productos con alto contenido de sodio, actualizar el gravamen al alcohol se mantiene como uno de los pendientes en materia de impuestos saludables. Así lo consideró Judith Senyacen Méndez, directora ejecutiva del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), quien acotó que finalmente no se incluyeron modificaciones al IEPS al alcohol, a pesar de que se habían planteado ajustes dentro del paquete de impuestos saludables. Te puede interesar “La miscelánea vino por otros temas de deducciones de Impuesto Sobre la Renta (ISR)...

Se habló de este paquete de impuestos saludables y el gran ausente fue el incremento en las cuotas del IEPS al alcohol… Es uno de los puntos que quedan pendientes”, puntualizó. La especialista recordó que el incremento al impuesto especial del alcohol ya había sido detectado como uno de los pendientes en el paquete económico del 2026, el cual incluyó ajustes al impuesto del tabaco y de las bebidas saborizadas, pero no a las alcohólicas. Hace unas semanas, se difundió que diputados de la Comisión de Hacienda analizaban aumentar el IEPS a la cerveza y aplicar un impuesto a productos con exceso de sodio. Para la cerveza, la cuota propuesta era de un incremento de entre 60 centavos y un peso por unidad, con una recaudación estimada de 6,500 millones de pesos adicionales.

En los productos con exceso de sodio, la propuesta estimaron que podría generar alrededor de 12,000 millones de pesos. Dichas medidas apuntaban no solo a aumentar la recaudación y, al mismo tiempo, desincentivar el consumo de productos relacionados con riesgos para la salud. Judith Senyacen explicó que México se encuentra entre los países que tienen impuestos al alcohol más bajos, por lo que consideró necesario revisar no solo el nivel de las tasas, sino también la forma en que se aplica. “Tendría que cambiar el esquema, pasar de un esquema ‘ad valorem’ a ‘ad quantum’, es decir, grabar más bien sobre los mililitros de alcohol puro, pero además buscar una tasa que sea suficientemente elevada para que se maximice la recaudación y se reduzca el consumo”, opinó. La especialista agregó que el impuesto no debería permanecer fijo una vez establecido, sino actualizarse periódicamente conforme a la inflación y al crecimiento económico, de manera que mantenga su capacidad para desincentivar el consumo. “No se puede quedar solo fijo ahí, sino seguir incrementando y actualizando ese impuesto”, sostuvo.

Empresas habrían trasladar el costo De haberse concretado un aumento al IEPS de la cerveza, las empresas habrían tenido que decidir entre absorber el costo del impuesto, trasladarlo al consumidor mediante un incremento de precios o combinar ambas estrategias, explicó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+). “Un posible ajuste al IEPS reflejaría la necesidad a la que se enfrenta Hacienda para elevar la recaudación. Esto en medio de diversos retos para continuar con el proceso de consolidación fiscal, concretamente: el bajo crecimiento económico y sus implicaciones negativas sobre los ingresos tributarios, y las presiones al gasto por los programas sociales, el costo financiero y los apoyos a Pemex”, añadió. Por su parte, Roberto Solano, gerente de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil en Monex, manifestó que de haberse contemplado, la medida hubiera afectado principalmente a las grandes empresas de alimentos procesados y embutidos. No obstante, las empresas del sector podrían recurrir a estrategias operativas y legales para mitigar el impacto del gravamen, entre ellas la reformulación de productos para reducir su contenido de sodio, el lanzamiento de presentaciones más pequeñas y nuevas líneas con menor cantidad de sal.

Recordó que actualmente, las botanas, frituras y sopas instantáneas pagan un 8% por su alta densidad calórica, pero se propone elevar el impuesto de las botanas hasta un 20% e integrar formalmente a las sopas por su exceso de sodio. Asimismo, los embutidos, jamones, salsas y aderezos, que hoy están mayoritariamente exentos, debido a su bajo aporte calórico, están en la mira para ser gravados por su alto contenido de sodio comercial. Recordó que la industria de bebidas ya enfrentó un incremento del IEPS este año, no obstante, ha mostrado cierta resiliencia y se reafirma la capacidad de las empresas para ajustar sus estrategias de precios, fórmulas. Te puede interesar “Las empresas de alimentos tienen capacidad y sólidas estrategias para mitigar los cambios que vengan, pero (un impuesto adicional sería) un factor que se suma al modesto consumo que se percibe”, manifestó Roberto Solano.

Consideró que una eventual actualización de precios “motivaría una redistribución del gasto familiar, generando variaciones temporales en el mercado y estimulando la búsqueda de alternativas de consumo más económicas o exentas de este gravamen”.