Ciudad de México — México propuso en el Paquete Económico 2027 que las empresas comercializadoras, transportistas y de estaciones gasolineras también declaren el pago de impuestos por combustibles, como parte de la estrategia del Gobierno para combatir el contrabando. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y su equipo fiscal explicaron la estrategia de control del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a gasolinas y diésel, conocido como IEPS, porque solo Pemex y las empresas importadoras emiten esta declaración en el esquema actual. “Los impuestos que se pagan por lo que compran tienen que ser exactamente igual que lo que venden, ese es el objetivo de la trazabilidad del IEPS”, detalló la mandataria durante su conferencia de prensa matutina en Ciudad de México. La Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios contiene una excención para que estas empresas contribuyentes no presenten la declaración fiscal, pero a partir de 2027, van a reportar esa información, detalló Antonio Martínez, jefe del Servicio de Administración Tributaria, el brazo fiscal de Hacienda. “Vamos a poder cruzar y revisar diferenciales positivos o negativos”, agregó el titular del SAT durante la conferencia en Palacio Nacional. El contrabando de combustibles, un tipo de fraude aduanal a través de importaciones ilegales, conocido como huachicol fiscal, ha sido uno de los principales problemas tributarios del Gobierno mexicano, presionado por el déficit fiscal y una economía débil.
Consultoras como PetroIntelligence estiman que el contrabando de combustibles cuesta a México cerca de US$10.500 millones anuales.