Seguir a FinanzasDigital en Google Superado el episodio del “Lago América”, el presidente estadounidense Donald Trump abrió un nuevo frente en su pulso con Canadá, esta vez dirigido al alcohol y a una serie de productos industriales. La Casa Blanca anunció el martes nuevas prohibiciones de importación y aranceles del 50% para bienes canadienses, mientras Ottawa respondió con medidas equivalentes que ya están en vigor. La orden ejecutiva firmada por Trump impone un recargo del 50% a productos como colchones, lanchas a motor y carros de golf a partir del 15 de septiembre. Además, una prohibición de importación para diversas bebidas alcohólicas y productos lácteos —incluido el suero de leche— entrará en vigor el 29 de septiembre.
Horas antes, Canadá había activado sus aranceles de represalia, que afectan importaciones estadounidenses por 27.600 millones de dólares canadienses. Los gravámenes incluyen acero, aluminio y productos lácteos como el queso, en respuesta a los derechos anunciados por Washington el 22 de agosto. El primer ministro Mark Carney defendió la postura de Ottawa y reconoció que el giro económico tendrá costos, pero insistió en que el país puede “reorientarse y prosperar”. Más leídas Tasa de Cambio BCV 09 de septiembre de 2026: 820,1018 Bs/USD (+0,6642%) Gaceta Oficial N° 43.451: Sumario LatAm Pulse: 50% de los venezolanos consultados cree que el acuerdo petrolero favorece más a EEUU Contratos federales Trump también anunció que vetará la participación de empresas canadienses en los contratos federales de Estados Unidos.
En redes sociales, ordenó a los funcionarios “RETIRAR los productos de origen canadiense” del programa Multiple Award Schedules de la Administración de Servicios Generales (GSA), que gestiona más de US$50.000 millones anuales en contratos. El presidente estadounidense además amenazó con bloquear las ventas de Bombardier Aviation, fabricante con sede en Quebec, si la empresa no traslada parte de su producción a Estados Unidos. La disputa comercial entre ambos países continúa escalando, con medidas que afectan sectores estratégicos y cadenas de suministro binacionales. Tanto Washington como Ottawa han mostrado disposición a sostener sus posiciones, sin señales de una negociación inmediata.
Con información de Euronews