Bloomberg Línea — Si alguna vez has escrito en ChatGPT información personal, una duda de trabajo o incluso algo que preferirías mantener en privado, es razonable preguntarse qué tipos de datos puede recopilar y almacenar el chatbot de OpenAI. Ver más: OpenAI evalúa retrasar su salida a bolsa hasta 2027, según NYT La respuesta depende del flujo de trabajo. Las conversaciones pueden almacenarse, pero el tiempo de conservación y el uso de esos datos dependen del producto que se utilice, de la configuración de la cuenta y de si se trata de un usuario particular o de una organización, según las políticas de retención de la compañía. OpenAI establece que, en las cuentas de consumo, como ChatGPT Free, Plus y Pro, cuando un usuario elimina una conversación, esta desaparece de su cuenta de inmediato y queda programada para su eliminación permanente de los sistemas de la empresa en un plazo de 30 días, salvo que exista una obligación legal o de seguridad que requiera conservar los datos por más tiempo.
Ese plazo de 30 días también aparece en las políticas de la empresa para otros productos, aunque las condiciones cambian según el servicio. En las cuentas empresariales, por ejemplo, los administradores pueden controlar la conservación del contenido, mientras que las organizaciones que utilizan determinadas modalidades de la API tienen reglas distintas. La diferencia es importante porque ChatGPT no funciona bajo una única política de almacenamiento. Una conversación de un usuario que utiliza la versión para consumidores no necesariamente recibe el mismo tratamiento que los datos enviados mediante una cuenta empresarial o una API configurada con Zero Data Retention, o retención cero.
En este último caso, OpenAI señala que las entradas y respuestas no se registran ni se conservan para el estado de la aplicación. Para los clientes empresariales que no utilizan esos mecanismos, las entradas y salidas de la API se eliminan de los registros de OpenAI después de 30 días, salvo que exista una obligación legal de conservarlas. También hay que distinguir entre guardar una conversación y utilizarla para mejorar los modelos de inteligencia artificial. En las cuentas de consumidores, los usuarios pueden decidir desde la configuración si sus conversaciones pueden utilizarse para mejorar ChatGPT.
Las cuentas empresariales, por su parte, no utilizan por defecto los datos de sus clientes para entrenar los modelos, según OpenAI. La memoria es otro elemento diferente. ChatGPT puede utilizar una función de memoria para conservar determinados datos que permitan personalizar conversaciones futuras. Esa función no equivale a guardar íntegramente todas las conversaciones ni significa que cada frase escrita por el usuario se convierta automáticamente en un recuerdo permanente.
El usuario puede administrar esa memoria desde la configuración y eliminar los recuerdos que hayan sido guardados. También puede desactivar la función, aunque las opciones disponibles pueden variar según el producto y la cuenta. Existe además el llamado Chat temporal. OpenAI señala que estas conversaciones no aparecen en el historial, no crean ni utilizan memoria y no se emplean para entrenar los modelos.
Aun así, la empresa puede conservar una copia durante un periodo limitado por razones de seguridad, según sus políticas. ¿Quiénes pueden ver las conversaciones? Las políticas de la compañía señalan que las conversaciones, incluyendo las temporales, pueden ser revisadas por sistemas automatizados y personal humano o proveedores de servicios para monitorizar la seguridad y el abuso. Además, debido a que OpenAI es una empresa con sede en San Francisco, California, puede compartir información con autoridades cuando exista una obligación legal. Esto significa que los datos almacenados en ChatGPT pueden quedar sujetos a procesos legales en las jurisdicciones donde opera OpenAI, independientemente de donde viva el usuario.