Crédito Público planea que Colombia lance su primer bono público tokenizado: ¿De qué se trata?

Crédito Público planea que Colombia lance su primer bono público tokenizado: ¿De qué se trata?

Cartagena de Indias — El director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, César Arias, entregó durante la apertura del Congreso Regional Nuam Asubolsa 2026, los detalles del primer bono público tokenizado que espera que se lance en el país durante el gobierno de Abelardo De la Espriella. “Uno de mis objetivos de volver al país es lanzar el primer bono soberano tokenizado de Colombia”, señaló Arias ante la industria bursátil de Chile, Colombia y Perú. ¿Qué es el bono tokenizado? La proyección expresada es que, en los próximos años, los bonos tokenizados tengan un papel cada vez más relevante. “En cuatro años, cuando la bolsa se vuelva a reunir en Cartagena o en Bogotá, en Barranquilla, en Cúcuta, donde sea, yo creo que ya no habrá bonos físicos para ese momento”, afirmó. Y agregó: “Mis hijos y mis nietos solamente vivirán en un mundo de bonos tokenizados”. Sobre el concepto, explicó que un activo tokenizado es una representación digital que puede corresponder a activos, pasivos o colaterales financieros.

Estos se registran en sistemas digitales programables y en plataformas compartidas. En su exposición también se refirió al tamaño de los activos del mundo real, que estimó en alrededor de US$1.300 trillones. Según lo señalado, dentro de estos activos la mayor participación corresponde a la finca raíz, seguida por la deuda y, en tercer lugar, por los fondos de inversión. La referencia presentada apunta a que estos activos del mundo real continuarían creciendo hacia 2030, de acuerdo con una proyección de Roland Berger.

A partir de allí, planteó la evolución de los activos tokenizados a nivel mundial y señaló que en 2023 “prácticamente no existían”. La apuesta de tokenizar La tendencia hacia la tokenización de activos apunta a un crecimiento exponencial de este mercado. Entre los activos tokenizados, las categorías con mayor participación son el public equity, el private equity y la deuda. “El presente y el futuro de los activos es definitivamente la tokenización”, señaló. La tokenización de activos no debe confundirse con la digitalización o la desmaterialización. “Tokenización es un tema muchísimo más profundo que vamos a tratar más adelante”, explicó.

Desde la perspectiva de la deuda pública, una de las principales ventajas de la tokenización es que permite integrar en tiempo real y de manera segura toda la cadena asociada a un título: la emisión, la negociación, la liquidación, el pago, la custodia y el cumplimiento. En este esquema, una plataforma basada en blockchain podría integrar estos procesos en un mismo espacio. “Uno de los grandes beneficios de la tokenización de bonos y de activos es que reduce los costos. Reduce los intermediarios y la complejidad de las transacciones”, afirmó. Como ejemplo, señaló que actualmente, como director de Crédito Público, cuando emite un bono en Nueva York debe esperar varios días para que el custodio y los inversionistas completen el settlement.

La reducción de costos también estaría relacionada con una menor necesidad de colateral para operar, lo que permitiría liberar recursos para otras inversiones y operaciones. En ese sentido, destacó el potencial impacto sobre el mercado de repos, recompras y simultáneas. Otro de los beneficios es la velocidad, según Arias En un mercado de bonos tokenizados, la negociación podría ser permanente, en lugar de estar limitada a los horarios actuales de operación. “El mundo de negociación es permanente: 24 horas al día, siete días a la semana”, señaló. Además, la ejecución de las transacciones sería prácticamente inmediata.

En el mundo tokenizado, explicó, la ejecución es atómica y en tiempo real, eliminando los tiempos asociados actualmente a los procesos de settlement. La tokenización también podría aumentar la transparencia. Al estar los procesos en una plataforma compartida y descentralizada, los registros serían inmutables cuando están soportados en blockchain. Esto permitiría, además, la autoejecución de obligaciones, como los pagos de cupones y de principal, así como el monitoreo permanente y en tiempo real de las transacciones asociadas a los bonos.

Otro aspecto destacado es el acceso al mercado de capitales. La tokenización podría incrementar y diversificar la base de inversionistas, al permitir el acceso directo de inversionistas institucionales y, mediante el fraccionamiento, facilitar también la participación de inversionistas minoristas. Un bono tokenizado puede ser fraccionable, lo que permitiría modificar la forma en que los inversionistas acceden a este tipo de instrumentos. Buen momento de mercado El mercado de capitales colombiano atraviesa un momento favorable, marcado por la reducción del costo de capital, la apreciación del peso colombiano y la reactivación de las emisiones de bonos corporativos, según César Arias, director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda. “Estamos en un momento propicio”, señaló Arias al referirse a la reforma del mercado de capitales desde la perspectiva de la deuda pública.

El funcionario destacó el comportamiento reciente de los principales activos financieros de Colombia y la evolución del mercado bursátil. Uno de los principales indicadores mencionados por Arias fue la tasa de interés de los títulos de deuda pública en moneda local con vencimiento en 2030. Según explicó, estos títulos llegaron en mayo de 2026 a un máximo de 15,3%, un nivel que calificó como histórico de las últimas dos décadas. “Estamos hablando que un título a cuatro años en una tasa de interés de 15,3%. Ese era el costo de capital tan solo hace unos meses”, dijo Arias.

Posteriormente, la tasa llegó a cotizarse en julio de 2026 en 12%, lo que representó, de acuerdo con sus cifras, una reducción de 327 puntos básicos en el costo de capital. Arias reconoció que 12% continúa siendo un nivel alto para los estándares colombianos, pero destacó las señales enviadas por el mercado. “Uno de mis sueños es llegar a ver esa tasa que hoy está por el orden del 12,4% aproximándose al dígito”, afirmó. El director de Crédito Público también resaltó la resiliencia de las tasas de interés durante los últimos meses. Según explicó, el nivel de las tasas se ha mantenido pese al ciclo electoral, el terremoto ocurrido en Colombia, las presiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz, la volatilidad del mercado de bonos del Tesoro de Estados Unidos y las discusiones presupuestales en el Congreso. “Entonces vemos cómo no solo hay una trayectoria descendiente, sino una tremenda resiliencia del costo de capital en Colombia”, señaló.

Otro de los activos destacados por Arias fue el peso colombiano frente a las monedas de los mercados emergentes. Según sus cifras, la tasa de cambio pasó de alrededor de COP$3.757 por dólar en enero de 2026 a cerca de COP$3.100 en septiembre, una apreciación de COP$631. Arias también destacó la recuperación de las emisiones de bonos corporativos. Recordó que en 2021 se emitían entre COP$10 billones y COP$13 billones anuales, mientras que entre 2022 y 2025 el nivel se redujo a menos de COP$5 billones.

En los primeros ocho meses de 2026, las empresas financieras y corporativas habían emitido COP$4,1 billones en bonos listados en la Bolsa de Valores de Colombia. Arias dijo tener “la total certeza” de que en septiembre se superaría el registro de 2025. Finalmente, destacó el comportamiento del Colcap. Según sus cifras, el índice pasó de cerca de 2.000 puntos en septiembre de 2023 a 2.584 en septiembre de 2026, lo que representa un crecimiento de 150%, de acuerdo con Arias. “Vemos cómo este contexto favorable de reducción del costo de capital, de apreciación de la moneda y de una reactivación de la confianza se está reflejando inmediatamente en nuestro mercado de bonos y en nuestro mercado de acciones”, concluyó.