Si bien el paso del secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, por Colombia dejó como resultado la firma de acuerdos de cooperación en seguridad, minerales estratégicos y hasta energía nuclear, el presidente de la nación sudamericana, Abelardo de la Espriella, intentó no dejar pasar la oportunidad para comprometer a Washington con recursos para la modernización de las Fuerzas Armadas del país sudamericano. Durante la declaración conjunta entre De la Espriella y Rubio, el presidente colombiano contó que planteó al funcionario estadounidense la necesidad de un apoyo de Washington al ' Plan Patriota Siglo XXI ', con el que Bogotá pretende adquirir nuevo equipamiento estratégico para los militares colombianos. "Las amenazas del siglo XXI exigen nuevas capacidades, por eso le hemos propuesto al Gobierno, y hoy se lo volví a proponer al señor secretario de Estado, el 'Plan Patriota Siglo XXI', para modernizar aviones, radares, drones, helicópteros, sistemas antidrones, defensa aérea, movilidad, inteligencia, ciberdefensa, fuerzas especiales, mantenimiento y operatividad ", enumeró el jefe de Estado. El mandatario colombiano aseguró que su Gobierno "pondrá recursos propios" pero aclaró: " Necesitamos el apoyo y la inyección de EEUU ". Consultado por periodistas colombianos en Barranquilla (norte), Rubio aclaró que en Washington están " dispuestos y abiertos a cooperar " en mejorar las capacidades militares colombianas, dado que es un pedido del propio presidente estadounidense, Donald Trump. "El presidente Trump me lo ha dicho personalmente.
Él está dispuesto a hacer todo lo posible para ayudar a Colombia a enfrentarse [a las amenazas actuales], porque vemos a un Gobierno de personas con energía e interés para enfrentarlas", apuntó. El secretario de Estado de EEUU explicó que, si bien las conversaciones puntuales sobre ayudas militares le corresponden al Departamento de Guerra estadounidense, " ya existen fondos dentro del presupuesto anual para la seguridad de [Bogotá] " y la voluntad de Trump es "proveer todo lo que sea posible". Multimedia Antes y después: así cambió Colombia tras el devastador terremoto del 10 de agosto ayer, 14:23 GMT Cambios en las Fuerzas Armadas de Colombia En diálogo con Sputnik, el experto colombiano en temas de Defensa Erich Saumeth admitió, en línea con lo manifestado por De la Espriella, que " [Bogotá] no puede postergar por más tiempo un proceso integral de modernización de sus Fuerzas Armadas ". "El problema no es solamente la antigüedad de determinadas plataformas, sino la brecha existente entre las amenazas actuales y las capacidades disponibles para enfrentarlas", explicó Saumeth. El experto subrayó que, actualmente, la nación sudamericana debe enfrentar a grupos criminales que han ganado capacidades para disponer y operar drones y artefactos explosivos improvisados que se han vuelto "muy difíciles de contrarrestar" para las fuerzas públicas. "Las áreas más críticas están, en mi opinión, en inteligencia, vigilancia y reconocimiento, defensa antidrón, movilidad aérea y transporte y la amenaza hibrida a través de redes sociales", advirtió.
Para el especialista, el proceso de modernización que requiere el país " debería tener como eje la integración de sistemas y no simplemente la adquisición de plataformas aisladas ", de manera de mejorar la capacidad de las fuerzas colombianas de "convertir la información en decisiones operacionales". ¿Reviviendo el Plan Colombia? También consultado por Sputnik, el analista internacional colombiano Alejandro Bohórquez trazó un paralelismo entre la situación actual de las Fuerzas Armadas de esa nación en la actualidad con las que precedieron al Plan Colombia, el acuerdo firmado en el año 2000 mediante el que EEUU invirtió cerca de 10.000 millones de dólares entre el 2001 y el 2016 en apoyo militar al país sudamericano. " Es muy interesante ver cómo se está repitiendo la historia ", señaló el académico, comparando la "descertificación" que EEUU dispuso contra el expresidente Gustavo Petro (2022-2026) en 2025 con la que había adoptado en 1997 cuando el mandatario era Ernesto Samper (1994-1998), acusándolo de cooperar con el narcotráfico. Así como la sanción de Washington contra Samper fue seguida del Plan Colombia tras la asunción de Andrés Pastrana (1998-2002), la descertificación a Petro precedió a una nueva alianza militar, ya con De la Espriella en el poder. Acentos Colombia refuerza su alianza con EEUU: "Hay un total alineamiento" 9 de septiembre, 22:20 GMT Para Bohórquez, las Fuerzas Armadas colombianas no parecen ahora "tan atrasadas" como lo estaban antes del Plan Colombia original por lo que, si bien "EEUU ha sido históricamente el principal proveedor militar colombiano", el nivel de asistencia que podría preverse en esta nueva etapa aparece "un poco desproporcionado" .
Así las cosas, el analista opinó que el acercamiento entre Washington y Bogotá en materia de cooperación militar debería interpretarse a la luz del alineamiento geopolítico que tanto De la Espriella como Trump pretenden concretar . "La seguridad es la excusa que ha tenido Trump para recuperar la zona de influencia en el hemisferio y hay que notar que Colombia, por su posición geopolítica y geoestratégica, es el pivote del continente; está justo a la mitad, conecta Centroamérica con Sudamérica, el océano Atlántico con el Pacífico, los Andes con el Amazonas y por eso siempre estará en la mira de EEUU y cualquier potencia que busque influencia en el continente", argumentó. Para Saumeth, el nuevo plan de cooperación propuesto por De la Espriella "puede tener elementos de continuidad" con el desarrollado en los primeros años del siglo XXI, pero " no debería plantearse como un nuevo Plan Colombia ", dado que "el contexto estratégico es completamente diferente". En ese sentido, el experto señaló que, mientras el Plan Colombia apuntó fundamentalmente a fortalecer las capacidades colombianas para enfrentar a las FARC y "una amenaza insurgente de grandes dimensiones", en la actualidad se presenta " un escenario mucho más fragmentado , con múltiples organizaciones armadas, narcotráfico transnacional, economías ilícitas, drones, amenazas híbridas y una creciente dimensión regional". "La similitud estaría en el principio fundamental, es decir el planteamiento de una alianza estratégica con EEUU que combine cooperación, inteligencia, entrenamiento, tecnología, asistencia y fortalecimiento institucional. Pero el 'Plan Patriota Siglo XXI' debería ser una evolución de ese modelo, orientada a construir capacidades colombianas de largo plazo", opinó Saumeth.
El riesgo de la dependencia hacia EEUU Para Saumeth, es necesario que el nuevo plan de cooperación militar que De la Espriella busca concretar con Trump no consista "simplemente en recibir medios estadounidenses" , sino que debería apuntar a "desarrollar doctrina, infraestructura, mantenimiento, transferencia tecnológica, inteligencia y capacidades nacionales que permitan a Colombia asumir progresivamente una mayor autonomía operacional". En ese marco, el analista en Defensa afirmó que, si bien la relación histórica de cooperación e "interoperabilidad" entre las fuerzas armadas colombianas y las estadounidenses otorgan al país norteamericano un rol clave en el abastecimiento colombiano, Bogotá debería evitar una dependencia total. " EEUU debe ser un proveedor estratégico, pero no necesariamente el proveedor absoluto ", afirmó. "Una política de dependencia absoluta sería inconveniente. Colombia debería mantener una estrategia de diversificación tecnológica, incorporando diferentes proveedores cuando estos ofrezcan capacidades competitivas", sostuvo Saumeth, recordando que el camino de la diversificación de proveedores "no es la prioridad de esta administración". De hecho, medios colombianos informan que la Fuerza Aérea se apresta a abrir una licitación para recuperar la flota de 16 helicópteros MI-17 de origen ruso que en los últimos años comenzaron a salir de circulación por falta de mantenimiento.
A inicios de septiembre, la Embajada de Rusia en Bogotá reafirmó su voluntad de participar de la reparación y el mantenimiento de las unidades , algo que no se había podido concretar durante la gestión de Petro. Independientemente de la situación de los helicópteros, Saumeth consideró que diversificar los proveedores militares de Colombia "permitiría reducir riesgos de dependencia logísticas, mejorar las condiciones de negociación y acceder a tecnologías específicas que EEUU no necesariamente ofrece en las mejores condiciones ". "La clave no es escoger entre EEUU o el resto del mundo, sino construir una arquitectura de defensa interoperable en la que Washington sea el principal socio estratégico, pero no el único origen de las capacidades militares colombianas", complementó. No te pierdas las noticias más importantes Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces . Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
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